La belleza hispana no es solo una cuestión de estética, es un ritual, una herencia y un vínculo que surge desde lo natural.
Si bien muchas mujeres Latinas utilizan productos de grandes marcas, también es cierto que siguen inclinándose por el uso de “técnicas” milenarias.
Leer más: Impactante: método de belleza resulta ser malo para la piel
De hecho, se dice que la belleza hispana se preserva con el tiempo gracias al uso de ingredientes naturales. Los mismos que los grandes laboratorios buscan implementar en sus productos de alta gama.
Desde la planta de los pies y hasta el cabello, en Latinoamérica se utilizan muchos elementos naturales para cuidar e hidratar.
Lejos de ser algo “aceptable” en la cosmética, las Latinas creen que el uso de aceites, plantas, y otros métodos no invasivos son más poderosos que cualquier marca.

Trucos detrás de la belleza hispana
Mientras que la industria moderna se enfoca en ácidos fuertes, la tradición Latina prefiere ingredientes frutales o comestibles.
Bajo la premisa de que “si es bueno para el cuerpo, es bueno para la piel”, implementan algunos métodos como:
Aguacate para el cabello
En Latinoamérica, el aguacate no es solo para el desayuno. Es quizás el tratamiento capilar más antiguo y efectivo de la región.
Rico en ácidos grasos, vitamina E y aceites naturales, se ha utilizado históricamente para mantener la belleza hispana y combatir la resequedad extrema causada por el sol tropical.
Se utiliza machacando un aguacate muy maduro y mezclando con una cucharada de aceite de oliva. Esto se aplica de medios a puntas y se deja en el cabello por 30 minutos.
Aunque parece algo extraño, en realidad es eficaz. Según expertos de belleza consultados por Vogue México, las grasas monoinsaturadas del aguacate penetran en la cutícula del cabello de una forma que pocos aceites sintéticos logran, aportando un brillo “espejo” instantáneo.

Agua de arroz como tónico
Este truco de belleza hispana es un secreto compartido con la cultura asiática. En países como Colombia y México, el agua de arroz es el tónico facial por excelencia para aclarar manchas y suavizar la textura de la piel.
Para hacer el tónico se debe remojar arroz blanco en agua mineral durante toda la noche. Luego colar y echarlo en un envase para refrigerar y usarlo como tónico después de la limpieza.
De acuerdo con un artículo de Mejor con salud, el agua de arroz contiene inositol, que ayuda a promover el crecimiento celular y mejora el flujo sanguíneo. Esto previene el envejecimiento prematuro.

Café para exfoliar
Si, el café también forma parte de los trucos de belleza hispana. En regiones cafetaleras, el residuo del café es el mejor aliado contra la celulitis y la piel opaca.
La cafeína tiene propiedades vasoconstrictoras que ayudan a desinflamar y mejorar la circulación local.
Este residuo se suele usar mezclado con un poco de aceite de coco. Luego, se aplica en la zona a tratar y se masajea en movimientos circulares ascendentes.

Sábila, la fuente de la belleza hispana
No hay jardín en un hogar Latino que no tenga una planta de sábila. Es el botiquín de belleza más completo de la naturaleza. Se utiliza para quemaduras solares, tratamiento de acné, fijador de cejas, hidratación del rostro, entre otros.
Para usar la sábila se extrae primero el cristal y se lava con abundante agua para quitar la aloína, que es el líquido amarillo que puede irritar. Posteriormente, se aplica directamente como una mascarilla nocturna.
Aceites
La belleza hispana se caracteriza por tener grandes pestañas y cejas tupidas y muchos se preguntan cómo lo hacen. Pues durante décadas, las mujeres Latinas confían en el aceite de ricino, de coco y el extracto de hueso de mamey.
Este último es un ingrediente endémico de México y Centroamérica que fortalece el folículo piloso y las ayuda a tener unas cejas y pestañas de impacto.
Así que la próxima vez que desees gastar en productos costosos, revisa la nevera. Ahí, quizá, está la respuesta más poderosa.
Fuente: Vogue México, Mejor con salud, Vanidades






