Un devastador terremoto en Venezuela ha desencadenado una crisis humanitaria de gran magnitud, con al menos 920 personas fallecidas y miles de heridos, según informó el Gobierno.
El sismo principal, de magnitud 7.5, ocurrió apenas 40 segundos después de un temblor precursor de 7.2, lo que agravó el impacto estructural en varias regiones del país, especialmente en zonas costeras.
Leer más: Venezuela contabiliza más de 900 muertos tras devastadores terremotos
Las autoridades han confirmado que muchas personas permanecen desaparecidas o atrapadas bajo los escombros, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en condiciones complejas.
Entre las zonas más afectadas se encuentra el estado de La Guaira, declarado como “zona de desastre” debido a la magnitud de los daños en edificios residenciales y estructuras urbanas.
Terremoto
De acuerdo con reportes oficiales y declaraciones recogidas en medios, al menos 172 personas siguen atrapadas bajo los escombros de edificaciones colapsadas, lo que ha intensificado la urgencia de las operaciones de rescate.
Equipos especializados nacionales e internacionales trabajan de forma coordinada para intentar localizar sobrevivientes en las primeras horas posteriores al desastre, consideradas críticas para la supervivencia.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que el país ha recibido un amplio respaldo internacional. Según explicó, “Venezuela no está sola”, al destacar la llegada de ayuda humanitaria y equipos de rescate desde diferentes regiones del mundo.
Rodríguez indicó además que se espera la incorporación de alrededor de diez países adicionales a las labores de búsqueda y rescate en el corto plazo.
En total, más de 1,600 rescatistas internacionales han arribado al territorio venezolano en 17 vuelos, con la expectativa de que se sumen más equipos en las próximas horas. Asimismo, se han programado al menos 25 vuelos adicionales para reforzar la asistencia en el terreno, lo que refleja la dimensión internacional de la respuesta ante la emergencia.
Las labores de rescate se han visto complicadas por las constantes réplicas que siguen registrándose en la zona afectada. Estas sacudidas adicionales han obligado a los equipos de emergencia a extremar precauciones, ya que existe riesgo de nuevos derrumbes en estructuras ya debilitadas.
Además, la falta de maquinaria pesada ha ralentizado las operaciones en áreas críticas, donde las comunidades locales también participan en la remoción de escombros.
Según la Cruz Roja y coordinadores de ayuda humanitaria, la situación es especialmente difícil debido a la persistencia de los temblores. Las réplicas continuas generan incertidumbre tanto en los rescatistas como en la población, que en muchos casos permanece a la intemperie por temor a regresar a viviendas inestables.
En el ámbito internacional, diversas naciones han manifestado su apoyo a Venezuela, enviando equipos de rescate y asistencia humanitaria. Estados Unidos, México, Colombia, España y otros países participan en las operaciones de apoyo, en coordinación con las autoridades locales y organismos internacionales.

El Comando Sur de Estados Unidos también ha señalado su respaldo a las labores de socorro, destacando la importancia de la cooperación para salvar vidas en un contexto de emergencia extrema.
Las autoridades venezolanas han subrayado que las primeras 72 horas posteriores al terremoto son fundamentales para encontrar sobrevivientes entre los escombros. Por ello, los esfuerzos se concentran en las zonas más afectadas, donde los equipos trabajan de forma ininterrumpida.
La magnitud de la destrucción, el número de víctimas y la cantidad de personas aún desaparecidas convierten este evento en uno de los más graves en la historia reciente del país, mientras la población afectada continúa solicitando ayuda urgente y apoyo internacional para enfrentar la emergencia.
Fuente: CNN





