La integración de anuncios en ChatGPT representa un punto de inflexión. Para algunos usuarios, puede significar una experiencia más útil y conectada con sus intereses. Para otros, plantea dudas legítimas sobre privacidad y límites éticos. Lo cierto es que la inteligencia artificial entra en una nueva etapa, donde la conversación, el comercio y la monetización avanzan cada vez más de la mano.
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ChatGPT se prepara para un cambio profundo en su modelo de funcionamiento. OpenAI anunció que comenzará a mostrar anuncios a usuarios adultos registrados en Estados Unidos, basados en el contexto general de sus conversaciones.
La decisión marca un giro estratégico para la compañía y abre un debate global sobre privacidad, monetización de la inteligencia artificial y el futuro de las plataformas conversacionales.

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La prueba inicial se aplicará a la versión gratuita de ChatGPT y a la nueva suscripción “Go”, con un costo mensual de ocho dólares.
Este plan intermedio ofrecerá algunas funciones mejoradas, como mayor memoria y más opciones para la generación de imágenes, pero incluirá publicidad. En contraste, los usuarios de los planes Plus, Pro y las cuentas empresariales no verán anuncios.
Los anuncios aparecerán en la parte inferior de las respuestas y estarán claramente identificados como contenido patrocinado.
OpenAI aseguró que la publicidad no influirá en las respuestas del sistema y que el objetivo es mantener la utilidad y la neutralidad del asistente. La empresa sostiene que la confianza del usuario es clave para la viabilidad del producto.
El anuncio llega en un momento decisivo para OpenAI. La compañía enfrenta enormes costos asociados al desarrollo y mantenimiento de infraestructura de inteligencia artificial, con compromisos de inversión que superan el billón de dólares en los próximos años.
Su director ejecutivo, Sam Altman, ha reconocido la necesidad urgente de aumentar los ingresos y diversificar las fuentes de financiamiento para sostener el crecimiento acelerado de la plataforma.
Aunque Altman expresó en el pasado una postura crítica hacia la publicidad, también dejó abierta la puerta a explorar este modelo con cautela.
Ahora, OpenAI apuesta por una integración que, según la empresa, será más relevante y menos invasiva que la publicidad tradicional. La idea es que los usuarios puedan interactuar con los anuncios y hacer preguntas directas para tomar decisiones de compra informadas.
La compañía ya había dado pasos en esa dirección con herramientas como “Instant checkout”, que permite comprar productos de minoristas asociados sin salir de ChatGPT.
Con la llegada de anuncios, la plataforma busca convertirse en un espacio más integrado a la vida cotidiana, combinando información, asistencia y consumo en un solo entorno digital.
Uno de los puntos más sensibles es el uso de datos. OpenAI afirmó que no venderá conversaciones ni información personal a anunciantes.
También indicó que los usuarios podrán desactivar la personalización de anuncios basada en sus chats. Además, la empresa aseguró que no se mostrarán anuncios en conversaciones relacionadas con temas regulados, como salud, salud mental o política.
Aun así, la medida genera inquietud. ChatGPT es utilizado con frecuencia para consultas personales, emocionales y delicadas, lo que incrementa la responsabilidad de la empresa para evitar recomendaciones inapropiadas o dañinas.
Este desafío se vuelve más relevante en un contexto en el que OpenAI enfrenta demandas relacionadas con el uso indebido del chatbot y su impacto en usuarios vulnerables.

La compañía también informó que no mostrará anuncios a menores de 18 años. Para ello, utiliza sistemas de estimación de edad basados en patrones de uso y lenguaje, una práctica que, aunque extendida en la industria tecnológica, también despierta cuestionamientos sobre precisión y transparencia.
El movimiento de OpenAI no ocurre en aislamiento. Otras grandes empresas tecnológicas ya exploran modelos similares.
Meta, por ejemplo, comenzó recientemente a utilizar datos de interacción con sus chatbots de inteligencia artificial para ofrecer anuncios más personalizados. Todo indica que la publicidad será una pieza central en la evolución de estas herramientas.
La integración de anuncios en ChatGPT representa un punto de inflexión. Para algunos usuarios, puede significar una experiencia más útil y conectada con sus intereses. Para otros, plantea dudas legítimas sobre privacidad y límites éticos. Lo cierto es que la inteligencia artificial entra en una nueva etapa, donde la conversación, el comercio y la monetización avanzan cada vez más de la mano.
Fuente: CNN





