Conocer que Tamiflu no es la única opción amplía el panorama terapéutico. Acceder a información clara y actualizada permite elegir el tratamiento más adecuado y enfrentar la temporada de gripe con mayores herramientas de cuidado y prevención.
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Cuando la gripe aparece, los síntomas suelen sentirse intensos y persistentes. Fiebre elevada, dolor corporal, congestión, tos y agotamiento pueden alterar la rutina durante varios días.
En muchos casos, el tratamiento más conocido es Tamiflu, pero no es la única opción disponible. Existen otros antivirales aprobados que pueden ofrecer alivio, reducir la duración de la enfermedad y, en ciertos casos, ajustarse mejor a las necesidades de cada paciente.

Tamiflu
Los medicamentos antivirales funcionan mejor cuando se inician dentro de las primeras 48 horas tras la aparición de los síntomas.
Por eso, conocer las alternativas permite tomar decisiones más informadas junto al personal médico y acceder a un tratamiento oportuno.
Además de Tamiflu, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan otros tres antivirales para tratar la gripe.
Cada uno tiene características específicas en cuanto a dosis, vía de administración, costo y perfil de efectos secundarios.
Tamiflu, cuyo nombre genérico es oseltamivir, se utiliza tanto para el tratamiento como para la prevención de la gripe. Está aprobado para personas desde las dos semanas de edad y suele administrarse durante cinco días.
Aunque es eficaz, uno de sus efectos secundarios más frecuentes son las náuseas y los vómitos, lo que puede dificultar su tolerancia, sobre todo en niños.
Una alternativa cada vez más mencionada es Xofluza, cuyo principio activo es baloxavir. Este medicamento destaca por administrarse en una sola dosis oral y estar aprobado para personas a partir de los cinco años.
Estudios recientes muestran que puede reducir la replicación del virus en menos tiempo que Tamiflu, lo que ayuda a disminuir el periodo de contagio.
También suele provocar menos efectos secundarios gastrointestinales, aunque puede causar diarrea en algunos casos. No se recomienda durante el embarazo, la lactancia ni en pacientes hospitalizados o con enfermedad grave.
Otra opción es Relenza, conocido como zanamivir. Se administra mediante inhalación, dos veces al día durante cinco días, y está indicado para personas mayores de siete años.
Puede resultar útil para quienes no toleran bien los antivirales orales, pero no se aconseja en personas con asma u otras enfermedades respiratorias, ya que puede provocar irritación o dificultad para respirar.
Rapivab, cuyo nombre genérico es peramivir, se reserva para situaciones más específicas. Se administra por vía intravenosa en una sola dosis y suele utilizarse en entornos hospitalarios.
Está aprobado para mayores de seis meses y puede ser una alternativa cuando no es posible tomar medicamentos por vía oral. Su costo es más elevado y el efecto adverso más común es la diarrea.
La elección del antiviral depende de varios factores. La edad, el estado de salud general, la gravedad de los síntomas, la posibilidad de tragar pastillas, el acceso al medicamento y la cobertura del seguro influyen en la decisión.
En pacientes hospitalizados o con enfermedad progresiva, Tamiflu sigue siendo el tratamiento preferido.

Algunos especialistas también consideran el tipo de virus de influenza. En casos de gripe B, Xofluza ha mostrado una mayor eficacia en comparación con oseltamivir.
Sin embargo, existe preocupación médica por la posible resistencia del virus a baloxavir, especialmente en niños pequeños, lo que limita su uso en determinados escenarios.
Más allá del tratamiento, la vacunación anual continúa siendo la principal herramienta para prevenir la gripe y reducir el riesgo de complicaciones graves.
Los expertos recuerdan que los antivirales no sustituyen a la vacuna, pero sí pueden marcar una diferencia importante cuando la infección ya se ha iniciado.
Conocer que Tamiflu no es la única opción amplía el panorama terapéutico. Acceder a información clara y actualizada permite elegir el tratamiento más adecuado y enfrentar la temporada de gripe con mayores herramientas de cuidado y prevención.
Fuente: CNN





