El sangrado de las encías, el mal aliento persistente o la sensibilidad al cepillarse suelen parecer molestias menores. Sin embargo, cientos de personas desconocen que algunos de estos problemas que comienzan en la boca, también están relacionados con otras enfermedades que afectan al organismo.
Las encías, la lengua y los tejidos que sostienen los dientes cumplen funciones importantes y también ofrecen pistas sobre el estado general del cuerpo. Por eso, prestar atención a ciertos síntomas y acudir al odontólogo de manera periódica resulta fundamental para detectar problemas antes de que avancen.
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Uno de los trastornos que merece gran atención es la enfermedad periodontal, una infección e inflamación de los tejidos que rodean y sostienen los dientes. Su evolución puede ser silenciosa, por lo que una persona podría tener daños importantes sin experimentar dolor.
“La ausencia de dolor no garantiza que las encías estén sanas. La enfermedad periodontal puede pasar inadvertida hasta que aparecen daños importantes”, explica Elena Solís González, odontóloga y CEO de Renaissance Dental Clinic.

¿Qué enfermedades están relacionadas con la salud de las encías?
Una de las primeras manifestaciones que deben llamar la atención es el sangrado de las encías durante el cepillado o al utilizar hilo dental. Aunque existen diferentes razones por las que esto ocurre, cuando se presenta de manera frecuente no debe considerarse normal.
La boca mantiene una conexión importante con el resto del organismo. Cuando existe una inflamación periodontal persistente, las bacterias y sus productos pueden pasar a la circulación sanguínea, mientras que la respuesta inflamatoria también podría influir en otros procesos del cuerpo.
Diversas investigaciones han encontrado asociaciones entre la enfermedad periodontal y otras condiciones de salud.
Diabetes: existe una relación en ambas direcciones. Los niveles elevados de glucosa en la sangre favorecen las infecciones y complicaciones en las encías. Al mismo tiempo, la periodontitis podría dificultar el control del azúcar. Por esta razón, atender la salud bucal también forma parte del cuidado de las personas con diabetes.

Enfermedades cardiovasculares: algunos estudios han encontrado una asociación entre la periodontitis y problemas como los infartos y los accidentes cerebrovasculares. Los investigadores analizan cómo las bacterias y la inflamación podrían afectar los vasos sanguíneos. Sin embargo, todavía no se ha demostrado que la enfermedad de las encías sea una causa directa de estos eventos.
Alzheimer: la comunidad científica también estudia la posible relación entre determinadas bacterias orales, como Porphyromonas gingivalis, y los procesos asociados con el deterioro cognitivo. No obstante, los hallazgos actuales no demuestran que una infección periodontal provoque Alzheimer.
Artritis reumatoide: las investigaciones exploran cómo ciertas bacterias de la boca podrían influir en las respuestas del sistema inmunitario relacionadas con esta enfermedad autoinmune. Esto no significa que todas las personas con periodontitis desarrollarán artritis.
Complicaciones durante el embarazo: la enfermedad periodontal materna se ha asociado con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. Aunque no se ha confirmado que tratar las encías prevenga estas complicaciones, las mujeres embarazadas deben mantener sus controles odontológicos y no posponer la atención necesaria.

¿Cómo proteger la salud bucal?
La prevención comienza con hábitos sencillos que deben mantenerse todos los días. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta dental con flúor y limpiar diariamente los espacios entre los dientes ayuda a controlar la acumulación de placa bacteriana.
También es importante acudir periódicamente al odontólogo, incluso cuando no existe dolor o alguna molestia evidente. La frecuencia de las consultas dependerá de las necesidades y los factores de riesgo de cada persona.
Si aparece sangrado recurrente, inflamación, mal aliento que no desaparece o movilidad dental, lo recomendable es solicitar una evaluación profesional sin esperar a que los síntomas empeoren.
Fuente: Elena Solís González, odontóloga y CEO de Renaissance Dental Clinic




