Los fármacos GLP-1, conocidos por su uso en el tratamiento de la diabetes y la pérdida de peso, comienzan a despertar interés por un posible beneficio adicional: ralentizar algunos procesos biológicos asociados con el envejecimiento.
Investigaciones preliminares en personas y animales sugieren que estos fármacos podrían influir en la edad biológica de los tejidos e incluso prolongar la vida. Sin embargo, los especialistas advierten que todavía no existen pruebas suficientes para considerarlos medicamentos antienvejecimiento.
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La posibilidad resulta relevante porque el envejecimiento es uno de los principales factores de riesgo de numerosas enfermedades. Danica Chen, profesora de la Universidad de California en Berkeley e investigadora de la restricción calórica y el envejecimiento, sostiene que actuar sobre estos procesos podría ayudar a abordar diferentes enfermedades relacionadas con la edad.

Fármacos GLP-1
Aun así, sigue sin estar claro si los beneficios observados se limitan a personas con sobrepeso o diabetes o si también podrían presentarse en individuos con peso normal y buena salud. Por esa razón, los expertos consideran prematuro utilizar estos medicamentos únicamente con la expectativa de vivir más años.
Uno de los hallazgos recientes procede de un análisis relacionado con el ensayo clínico Surmount V, en el que más de 700 adultos con sobrepeso, pero sin diabetes, fueron asignados aleatoriamente a recibir tirzepatida o semaglutida durante 72 semanas.
El análisis centrado en el envejecimiento incluyó a 71 participantes mayores de 50 años que recibían tirzepatida, comercializada como Zepbound para la pérdida de peso y Mounjaro para el control de la diabetes.
Los investigadores estudiaron los cambios en la actividad de determinados genes mediante relojes epigenéticos, herramientas que estiman la edad biológica de los órganos y tejidos a partir de patrones relacionados con la activación y desactivación genética.
Según Kevin Duffin, vicepresidente de investigación sobre el envejecimiento de Eli Lilly, los resultados mostraron una reducción estimada de la edad biológica de entre 3 y 6 años en las mediciones presentadas. Durante el periodo estudiado, los participantes debían envejecer cronológicamente 1.38 años.
Sin embargo, los relojes biológicos del pequeño grupo analizado avanzaron más lentamente, con una ralentización estimada de entre 0.7 y 1.1 años, según el tipo de medición.
Algunos indicadores incluso retrocedieron, lo que sugiere que determinados tejidos podrían presentar características biológicas más jóvenes que al comienzo del estudio.
No obstante, la investigación tiene limitaciones importantes: no incluyó un grupo de control sin medicamentos para adelgazar y el seguimiento fue relativamente corto. Además, todavía no se sabe cuánto de estos cambios se debe a la pérdida de peso y cuánto podría atribuirse directamente al fármaco.
La semaglutida también despierta interés científico
La semaglutida, comercializada como Ozempic y Wegovy, también ha mostrado resultados que han llamado la atención de los investigadores. Según un estudio preliminar de Novo Nordisk, los cambios en determinadas proteínas del organismo apuntaron a una reducción de entre 2 y 4 años en la edad biológica del corazón, en comparación con un placebo.
El trabajo se publicó como preimpresión, es decir, antes de completar la revisión por pares. Sus autores señalaron que los resultados no se explicaban por completo mediante la pérdida de peso, el control de la glucosa o la inflamación.
Estos hallazgos abren preguntas sobre si los fármacos GLP-1 podrían tener efectos que trasciendan el tratamiento de enfermedades específicas. Sin embargo, todavía hace falta determinar su alcance y confirmar los resultados mediante investigaciones adicionales.
Los experimentos con ratones aportan nuevas pistas
Un estudio de la Universidad de California en Berkeley examinó los efectos de la semaglutida en ratones de 20 meses de edad, una etapa comparable aproximadamente a los 60 años humanos. Los animales recibieron el medicamento o un placebo durante el resto de sus vidas.
Los ratones tratados con semaglutida vivieron un promedio de 834 días, frente a los 742 días del grupo que recibió placebo. Los investigadores también compararon estos resultados con los de otro grupo sometido a una reducción calórica del 25 %.
Ambos grupos vivieron más tiempo que los animales que recibieron placebo, pero se observaron diferencias. Los ratones tratados con semaglutida obtuvieron mejores resultados en determinadas pruebas cognitivas y en el control de la glucosa.
En otras funciones, como algunas relacionadas con los tejidos y la movilidad muscular, el desempeño fue similar al del grupo con restricción calórica.
Pese al entusiasmo que generan estos resultados, los expertos insisten en que los experimentos con animales no demuestran que los medicamentos prolonguen la vida humana. James Kirkland, director del Centro de Geroterapia Avanzada de Cedars-Sinai, también advierte que las mediciones actuales de edad biológica todavía están en desarrollo y pueden variar considerablemente.
Por ahora, el potencial antienvejecimiento de los fármacos GLP-1 sigue siendo una línea de investigación prometedora, pero no una indicación médica demostrada. Antes de utilizarlos con ese propósito, será necesario contar con estudios más amplios y seguimientos prolongados que permitan establecer sus beneficios y riesgos.
Fuente: CNN




