La creciente búsqueda de información sobre salud en internet ha abierto la puerta a un nuevo tipo de fraude digital.
Especialistas advierten que las estafas médicas impulsadas por inteligencia artificial (IA) son cada vez más sofisticadas y utilizan videos falsos para suplantar la identidad de médicos y profesionales sanitarios, con el objetivo de promocionar tratamientos, suplementos y medicamentos sin respaldo clínico.
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La advertencia por estafas surge en un contexto en el que el interés por la testosterona y la salud hormonal masculina ha aumentado de forma considerable.
Un análisis de búsquedas en Google realizado por la plataforma de salud masculina Feel30 revela que el término “baja testosterona” supera actualmente los 1.2 millones de búsquedas mensuales, mientras que las consultas relacionadas con la terapia de reemplazo de testosterona para hombres crecieron un 94 % en comparación con el año anterior.

Estafas médicas
Este incremento refleja que cada vez más personas buscan respuestas sobre síntomas como fatiga, disminución del deseo sexual, pérdida de masa muscular o cambios en el estado de ánimo.
Sin embargo, los expertos advierten que precisamente quienes buscan este tipo de información se han convertido en uno de los principales objetivos de estafas que emplean inteligencia artificial para aparentar legitimidad.
De acuerdo con Feel30, diversas organizaciones médicas han expresado su preocupación por la proliferación de videos manipulados mediante tecnología deepfake, capaces de recrear con gran realismo la imagen y la voz de médicos reales.
Estos contenidos suelen utilizarse para promocionar suplementos sin eficacia demostrada, medicamentos falsificados o supuestos tratamientos hormonales que carecen de evaluación médica.
Anneliese Cadena, asesora clínica de Feel30 y profesional de enfermería especializada en atención geriátrica, explicó que la inteligencia artificial ha alcanzado un nivel de desarrollo que permite crear videos donde parece que un profesional sanitario reconocido está ofreciendo recomendaciones médicas, cuando en realidad nunca participó en esa grabación.
Según la especialista, este tipo de contenido puede resultar especialmente convincente para personas que llevan tiempo experimentando síntomas y buscan una explicación rápida a su situación.
Cadena recordó que manifestaciones como la baja energía, la reducción de la libido, los cambios de humor o la dificultad para desarrollar masa muscular pueden tener múltiples causas y no deben interpretarse automáticamente como una deficiencia de testosterona.
Por ello, insiste en que ningún profesional sanitario responsable debería diagnosticar esta condición ni recomendar un tratamiento únicamente a partir de un anuncio en internet o de un breve cuestionario en línea.
La experta subraya que la terapia de reemplazo de testosterona es un tratamiento sujeto a prescripción médica y requiere un proceso clínico completo antes de iniciarse. Dicho procedimiento incluye análisis de sangre, una evaluación médica integral y un seguimiento continuo para comprobar la evolución del paciente y reducir posibles riesgos.
En consecuencia, cualquier sitio web que prometa resultados rápidos, garantice que todas las personas son candidatas al tratamiento o presione para realizar una compra inmediata debe considerarse una importante señal de alerta y estafas.
Los especialistas también recomiendan extremar las precauciones frente a productos comercializados como “potenciadores naturales de testosterona”, especialmente cuando aparecen respaldados por supuestos médicos o celebridades en videos generados mediante inteligencia artificial.
Aunque el contenido pueda parecer auténtico, Cadena recuerda que la apariencia realista de una grabación no constituye una prueba de que quien aparece sea un profesional sanitario con licencia ni de que la información difundida sea correcta.
Asimismo, enfatiza que incluso los contenidos médicos elaborados por profesionales reales en redes sociales tienen un carácter informativo y no sustituyen una consulta personalizada. Antes de tomar cualquier decisión relacionada con la salud, recomienda acudir directamente a un profesional sanitario cualificado.
Feel30 identifica cinco señales que pueden ayudar a detectar un posible anuncio fraudulento relacionado con tratamientos de testosterona.
Entre ellas destacan el uso de la imagen de médicos reconocidos sin vincularlos a una clínica legítima, la promesa de incrementos espectaculares de testosterona o de masa muscular, la afirmación de que todas las personas mayores necesitan este tipo de tratamiento, la utilización de ofertas limitadas con temporizadores para generar presión de compra y la venta directa de medicamentos sin explicar previamente la necesidad de una evaluación médica y análisis clínicos.
Anastasiia Gudantova / Unsplash
Frente al crecimiento de estas estafas impulsadas por inteligencia artificial, los expertos recuerdan que los proveedores legítimos de tratamientos hormonales siempre explican el proceso diagnóstico, informan sobre los beneficios y riesgos de la terapia y exigen las pruebas clínicas correspondientes antes de prescribir cualquier tratamiento. Estas medidas continúan siendo la mejor garantía para proteger la salud y evitar caer en fraudes que aprovechan el avance de la tecnología para aparentar credibilidad.
Fuente: Nota especial





