Mientras la emoción del Mundial reúne a millones de aficionados en estadios, bares y espacios turísticos en Estados Unidos, las autoridades sanitarias han intensificado la vigilancia ante un posible aumento en la propagación de enfermedades infecciosas.
La gran concentración de personas, sumada a los viajes internacionales y las condiciones climáticas extremas en algunas sedes, ha activado las alertas de los sistemas de salud pública.
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Aunque el ambiente festivo domina la escena, expertos en salud advierten que este tipo de eventos masivos siempre representa un reto importante para la prevención de brotes.
Por ello, se han puesto en marcha sistemas de monitoreo en tiempo real que analizan desde datos hospitalarios hasta información ambiental para detectar cualquier señal temprana de riesgo.

Vigilancia constante ante enfermedades
Una de las principales herramientas utilizadas durante el torneo es el monitoreo de aguas residuales, que permite identificar la presencia de virus y bacterias en comunidades antes de que los casos aumenten de forma visible.
A esto se suma el análisis de visitas a salas de emergencia y reportes médicos, así como el seguimiento de tendencias en redes sociales relacionadas con síntomas o posibles contagios.
En paralelo, centros especializados en seguridad sanitaria están recopilando datos de las ciudades sede y campamentos base de las selecciones. Los informes son compartidos diariamente con hospitales, autoridades locales y agencias de emergencia, con el objetivo de coordinar respuestas rápidas en caso de cualquier señal de brote.
Este tipo de vigilancia integral busca anticiparse a los problemas en lugar de reaccionar cuando ya se han propagado, algo importante en este tipo de eventos con millones de asistentes.
Las autoridades detallaron que entre las enfermedades que más preocupan se encuentra el sarampión. La advertencia ha sido reforzada recientemente por organismos de salud internacionales, debido al aumento de casos en la región.
En Estados Unidos se han reportado miles de casos este año, mientras que, en Canadá y México, sedes del Mundial, también se han registrado algunos brotes. Todo esto genera que el riesgo de transmisión aumente durante el evento deportivo.
Ahora bien, el principal problema del sarampión es su alta capacidad de contagio. Un solo caso puede infectar a muchas personas no vacunadas en espacios cerrados o con alta concentración de público.
Además, la enfermedad puede transmitirse incluso antes de que la persona afectada presente síntomas visibles, lo que dificulta su control.
Por ello, los expertos insisten en la importancia de vacunarse antes de asistir a los partidos o viajar a otras sedes.

¿Riesgo por ébola?
Pese a que en algunos sectores ha surgido preocupación por enfermedades de alto impacto como el ébola, los expertos en salud han sido claros en señalar que el riesgo es bajo.
Esto se debe a que existen controles estrictos de viaje, además de que este virus no se transmite por el aire, sino únicamente por contacto directo con fluidos corporales de personas que ya presentan síntomas.
Ciertos profesionales de salud han explicado que otras enfermedades como el norovirus, aunque menos mediáticas, representan un riesgo más real en este tipo de eventos. Por ende, el ébola no implica una preocupación.
“Me preocupa la importación del sarampión, pero me preocupa mucho más la llegada de otras amenazas infecciosas que quizás no nos parezcan tan aterradoras como el ébola”, dijo el doctor Craig Spencer, de la universidad de Brown.
Aun cuando muchas personas podrían sentir inquietud sobre el tema sanitario en el Mundial de Fútbol, los profesionales de salud insisten en que el escenario está bajo control y que los sistemas de respuesta están listos para actuar de forma inmediata en caso de cualquier incidente.
Fuente: Con información de Los Ángeles Times





