La forma en que las personas entienden y eligen una vivienda ha cambiado profundamente en los últimos 30 años. Lo que antes se asociaba con casas grandes, espacios formales y metros cuadrados, hoy está más relacionado con la flexibilidad, la tecnología, la comodidad y la calidad de vida.
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Una encuesta nacional realizada por Williams Home a 1,005 personas revela que las prioridades habitacionales evolucionaron al ritmo de las transformaciones sociales, laborales y familiares.
El estudio muestra que el concepto de hogar ya no se limita a un lugar para vivir, sino que se ha convertido en un espacio multifuncional capaz de adaptarse a las nuevas necesidades de las personas.

Encuesta
Uno de los hallazgos más destacados es que casi dos de cada tres encuestados consideran que el significado de “hogar” ha cambiado durante las últimas tres décadas. Además, el 86 % cree que actualmente las personas priorizan la comodidad y el estilo de vida por encima del tamaño de la vivienda.
Hace 30 años, las características más valoradas eran muy diferentes. Un patio amplio encabezaba la lista de preferencias, seguido por salas independientes, comedores formales y garajes. En aquel entonces, las oficinas en casa tenían poca relevancia y los diseños abiertos no figuraban entre las principales prioridades.
En contraste, las preferencias actuales reflejan un cambio significativo. Las características más deseadas en una vivienda son la eficiencia energética, los espacios destinados al trabajo remoto, la cercanía a servicios y comercios, los sistemas de seguridad y las habitaciones multifuncionales.
La tecnología también ha adquirido un papel fundamental. El acceso confiable a internet se ha convertido en un requisito prácticamente indispensable a la hora de elegir un hogar. El 99 % de los participantes considera que este servicio es esencial, convirtiéndolo en uno de los factores más importantes para la vida cotidiana.
Otro aspecto determinante es la consolidación del trabajo a distancia. Siete de cada diez personas aseguran que la cultura del teletrabajo ha transformado sus expectativas sobre la vivienda ideal.
Mientras hace tres décadas trabajar desde casa era una práctica poco común, hoy la situación es completamente distinta. La necesidad de contar con un espacio específico para desarrollar actividades laborales ha modificado la distribución y el diseño de las viviendas modernas.
Los encuestados también señalaron la creciente importancia de contar con espacios versátiles. El 94 % considera importante disponer de habitaciones que puedan cumplir múltiples funciones, adaptándose a las distintas etapas y necesidades de la vida diaria.
Más allá de las características físicas, la percepción emocional del hogar también ha evolucionado. Actualmente, el 87 % de las personas lo define como un lugar de seguridad y protección, mientras que el 84 % lo relaciona con el descanso y el bienestar.
Asimismo, el 69 % considera que el hogar es un espacio para fortalecer los vínculos familiares y el 51 % lo percibe como una expresión de la identidad personal.
Las transformaciones sociales también han impactado la estructura de los hogares. Más de dos tercios de los participantes consideran que la definición tradicional de familia ha cambiado considerablemente en los últimos 30 años.
Entre los tipos de hogares que hoy son percibidos como más comunes destacan las parejas sin hijos, los compañeros de vivienda que comparten residencia a largo plazo, los hogares monoparentales y las familias ensambladas.
Además, más de la mitad de los encuestados considera que los hogares multigeneracionales son cada vez más frecuentes.
Estas nuevas dinámicas han generado una demanda de viviendas capaces de responder a realidades más diversas. De hecho, el 86 % opina que las casas actuales deben adaptarse a diferentes tipos de familias y necesidades, mientras que el 84 % considera importante disponer de espacio suficiente para recibir a familiares extendidos.
Los resultados de la encuesta reflejan una transformación profunda en la manera de entender el hogar. Más allá del tamaño o la apariencia, las personas buscan espacios funcionales, conectados y capaces de acompañar los cambios que experimentan sus vidas, consolidando una nueva visión de la vivienda para las generaciones presentes y futuras.
Fuente: Williams Home





