Las redes sociales se han convertido en una herramienta cotidiana para millones de personas. Desde comprar productos hasta buscar empleo o conocer nuevas personas, estas plataformas forman parte de la rutina diaria.
Sin embargo, el crecimiento de su uso también ha abierto la puerta a un aumento alarmante de las estafas, un problema que cada vez afecta a más usuarios.
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Según datos de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), las pérdidas reportadas por estafas que comienzan en redes sociales son actualmente ocho veces más altas que en 2020.
Esta cifra refleja cómo los delincuentes han encontrado en estas plataformas un espacio ideal para engañar a las personas mediante ofertas falsas, promesas engañosas y tácticas diseñadas para generar confianza rápidamente.

Estafas
Ante este panorama, Chase compartió cuáles son las estafas más comunes que circulan actualmente en redes sociales y ofreció varias recomendaciones para ayudar a los consumidores a protegerse y reconocer señales de alerta antes de convertirse en víctimas.
Chase es una de las instituciones financieras más reconocidas de Estados Unidos, dedicada a ofrecer servicios bancarios, soluciones de crédito, herramientas de seguridad financiera y recursos educativos para ayudar a las personas a proteger su dinero y su información personal
Una de las modalidades más frecuentes es la estafa de compras en línea. Los delincuentes suelen publicar anuncios con descuentos exagerados o promociones que parecen irresistibles. Para presionar a los usuarios, utilizan frases como “última oportunidad” o “oferta válida solo por hoy”, creando una falsa sensación de urgencia.
En muchos casos, después de recibir el pago, el producto nunca llega o resulta completamente diferente al anunciado. Para evitar este tipo de engaños, Chase recomienda investigar previamente la tienda o el vendedor antes de realizar cualquier compra.
Una forma sencilla de hacerlo es buscar el nombre del negocio acompañado de palabras como “estafa” o “queja”.
Además, aconseja evitar métodos de pago difíciles de rastrear, como tarjetas de regalo o transferencias mediante plataformas como Zelle. Siempre que sea posible, la recomendación es utilizar formas de pago que ofrezcan mayor protección al consumidor, como las tarjetas de crédito.
Otra práctica que ha ganado fuerza son las estafas de inversión. Generalmente comienzan con anuncios o mensajes que prometen ganancias rápidas y asesorías exclusivas. Los estafadores incluso pueden hacerse pasar por expertos financieros o crear grupos falsos con supuestos inversionistas exitosos para aparentar credibilidad.
El objetivo es convencer a las personas de entregar dinero bajo la promesa de obtener altos rendimientos en poco tiempo. Frente a esto, Chase advierte que si una oportunidad parece demasiado buena para ser verdad, probablemente se trate de un fraude.
También recomienda no tomar decisiones financieras basadas únicamente en contactos conocidos a través de internet y verificar siempre la autenticidad de cualquier propuesta antes de invertir dinero.
Como medida adicional de seguridad, la entidad sugiere utilizar herramientas de monitoreo de identidad como Chase Credit Journey, diseñada para detectar actividad sospechosa relacionada con información personal. Según la compañía, esta herramienta puede utilizarse incluso sin ser cliente del banco.
Las estafas románticas también continúan aumentando en redes sociales y aplicaciones de mensajería. En este caso, el delincuente crea una relación de confianza con la víctima durante semanas o meses hasta lograr una conexión emocional. Posteriormente, inventa emergencias o situaciones urgentes para solicitar dinero, regalos o datos personales.
Para evitar caer en este tipo de engaños, Chase recomienda desconfiar de cualquier persona conocida exclusivamente en línea que solicite ayuda económica. También aconseja verificar fotografías y perfiles mediante búsquedas en internet, prestar atención a inconsistencias en las historias y limitar la información personal visible en redes sociales.
Las falsas ofertas de empleo representan otra de las amenazas más comunes. Los estafadores publican vacantes atractivas, especialmente trabajos remotos o con promesas de ingresos rápidos, para captar la atención de quienes buscan oportunidades laborales.

En algunos casos, solicitan pagos por adelantado, información financiera o incluso envían cheques falsos como parte del supuesto proceso de contratación. Chase recuerda que ningún empleador legítimo pedirá dinero para iniciar un trabajo ni solicitará transferencias mediante servicios digitales.
La recomendación principal es investigar siempre a la empresa antes de compartir información personal y desconfiar de ofertas que prometan dinero fácil o beneficios poco realistas.
El crecimiento de estas modalidades demuestra que las redes sociales no solo son espacios de entretenimiento y comunicación, sino también escenarios donde los usuarios deben actuar con mayor precaución. Mantenerse informado, verificar antes de confiar y proteger los datos personales son acciones esenciales para evitar convertirse en víctima de una estafa digital.
Fuente: nota especial





