Rusia aseguró este jueves que mantiene comunicación permanente con Cuba sobre todos los asuntos de interés bilateral, en medio del aumento de las tensiones internacionales provocado por la acusación formal presentada por Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de aviones ocurrido en 1996.
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La declaración fue realizada por la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, durante una rueda de prensa en la que fue consultada acerca de una posible solicitud de ayuda militar por parte de la isla.
Según la funcionaria, Moscú mantiene contactos constantes con la isla en diversos temas estratégicos y de cooperación.

Rusia y Cuba
El pronunciamiento se produjo apenas un día después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara cargos formales contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de aeronaves pertenecientes a la organización Hermanos al Rescate, integrada por exiliados cubano-estadounidenses.
Las autoridades estadounidenses acusan al exmandatario cubano de conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, asesinato y destrucción de aeronaves. En el momento de los hechos investigados, Castro ejercía como ministro de Defensa de Cuba. Actualmente tiene 94 años.
La acusación representa un nuevo episodio en el deterioro de las relaciones entre Washington y La Habana, en un contexto marcado por sanciones económicas, restricciones energéticas y fuertes disputas diplomáticas.
Mientras Estados Unidos incrementa las presiones contra la isla, Rusia ha reforzado durante el último año su apoyo político y económico al Gobierno cubano. Moscú se ha convertido en uno de los principales aliados de La Habana en medio de las dificultades energéticas y financieras que atraviesa el país caribeño.
En febrero, la Cancillería rusa afirmó públicamente que mantenía “solidaridad” con Cuba y garantizó la continuidad de la asistencia material hacia la isla.
Semanas después, esa cooperación se tradujo en la llegada de un buque ruso cargado con 100,000 toneladas de petróleo, equivalentes a aproximadamente 700,000 barriles de combustible.
El suministro permitió aliviar parcialmente la crisis energética que afecta a la isla desde comienzos de año. La situación se agravó luego de que Venezuela dejara de ser el principal proveedor de hidrocarburos de la isla tras la captura del derrocado presidente Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel celebró entonces la llegada del petróleo ruso y agradeció públicamente al presidente Vladímir Putin y a la tripulación del tanquero Anatoly Kolodkin. Además, defendió el derecho soberano de Cuba a importar combustible sin interferencias externas ni presiones internacionales.
Ahora, la tensión política vuelve a aumentar tras la decisión del Departamento de Justicia estadounidense de avanzar judicialmente contra Raúl Castro por el caso de Hermanos al Rescate, uno de los episodios más sensibles en la historia reciente entre ambos países.
Desde la isla, la reacción fue inmediata. Tanto el presidente Díaz-Canel como el canciller Bruno Rodríguez rechazaron las acusaciones y aseguraron que se trata de una acción motivada políticamente.
Ambos funcionarios sostienen que el proceso carece de fundamentos jurídicos y responde a intereses destinados a justificar una eventual agresión militar estadounidense contra territorio cubano.
El Gobierno cubano considera que la medida forma parte de una estrategia de presión sostenida impulsada por Washington, que incluye sanciones económicas y restricciones dirigidas a limitar el acceso de la isla a combustibles y recursos financieros.
En paralelo, las declaraciones de Rusia reflejan el respaldo diplomático que Moscú mantiene hacia Cuba en un momento de creciente tensión geopolítica. Aunque la portavoz rusa evitó confirmar cualquier tipo de cooperación militar específica, sí dejó claro que las relaciones entre ambos países permanecen activas y coordinadas.
La relación entre Rusia y Cuba ha cobrado nueva relevancia durante los últimos años debido a las dificultades económicas de Cuba y al endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana.
La cooperación energética, comercial y política se ha fortalecido en medio de un escenario internacional marcado por conflictos diplomáticos y sanciones cruzadas.
La acusación contra Raúl Castro añade ahora un nuevo componente de tensión internacional, al involucrar directamente a uno de los principales líderes históricos de la revolución de Cuba y reactivar un caso que continúa generando fuertes repercusiones políticas entre Cuba y Estados Unidos.
Fuente: CNN





