La cocina Latina tiene algo que la hace imposible de olvidar: sabor, tradición y ese toque casero que transforma cualquier comida en un momento especial. Y si hay un plato que representa perfectamente esa esencia es la carne, ya sea asada, a la parrilla, frita o guisada, el secreto casi siempre está en la sazón.
Cada país tiene su propia forma de preparar la carne. En México se usan chiles y cítricos; en Argentina domina la parrilla; en Colombia y Venezuela destacan los adobos con ajo y comino; mientras que en el Caribe abundan los sabores intensos con orégano, cebolla y limón.
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Pero, aunque existen muchas variantes, hay ingredientes y técnicas que comparten la mayoría de las cocinas Latinas. Así que si quieres darle a la carne ese sabor auténtico que recuerda a las reuniones familiares y a las parrilladas de domingo, aquí te contamos algunos secretos básicos para lograrlo.

El marinado, el verdadero corazón del sabor
En la cocina Latina, el marinado es clave porque permite que los sabores penetren profundamente.
Sin embargo, la carne se deja reposar por unos minutos u horas antes de cocinarla debido a que las especias deben impregnarse bien.
Todo marinado Latino destaca por tener sabores intensos como el adobo, ajo fresco, comino, orégano, pimienta, cilantro, jugo de limón, sal y aceite. Por supuesto, estos varían dependiendo de la región, pero mayormente son los ingredientes que se utilizan para marinar.
En algunos países también se agrega salsa inglesa, mostaza, cerveza o incluso refrescos oscuros para suavizar la carne y potenciar el sabor.
Para que esta obtenga un sabor firme, se deja marinando durante un tiempo antes de llevarla a la parrilla o al horno. Mientras más tiempo repose, más sabrosa quedará.

Elegir el corte de carne correcto
No todas las carnes funcionan igual para cada receta. Algunos cortes son mejores para parrilla y otros para cocción lenta.
Entre los favoritos de la cocina Latina destacan la arrachera, falda, costillas, chuleta, picaña, entraña, bistec delgado y carne para desmechar.
Para parrilladas, los cortes con algo de grasa suelen dar mejores resultados porque conservan la jugosidad durante la cocción.

El carbón
Muchos amantes de la carne aseguran que el auténtico sabor Latino nace en la parrilla de carbón. Y aunque cocinar en sartén o en parrilla eléctrica funciona, el carbón aporta un aroma ahumado difícil de reemplazar.
En países como Argentina, Uruguay y partes de Centroamérica, preparar carne a las brasas es casi un ritual familiar.
El secreto está en no cocinar con fuego alto directamente. Lo mejor es esperar a que el carbón forme brasas rojas y cocinar poco a poco para evitar que la carne se queme por fuera y quede cruda por dentro.

Jugosidad
Uno de los mayores desafíos al cocinar carne es evitar que quede seca. Muchos cocineros Latinos recomiendan no voltear constantemente la carne, ya que lo ideal es sellarla bien de un lado antes de girarla.
También es importante dejarla reposar unos minutos antes de cortarla. Esto ayuda a que los jugos se distribuyan mejor y no se pierdan al instante.
Amor, el toque final
En la cultura Latina cocinar carne o cualquier otro ingrediente no es solamente preparar alimentos, también es compartir.
Por lo general, las reuniones familiares, las fiestas, los domingos en casa y las celebraciones con amigos suelen girar alrededor de una buena comida.
Así que cada platillo es preparado con dedicación y por supuesto con un toque de amor que, según los grandes cocineros, es el ingrediente más importante para que cada corte de carne o pedazo de pastel quede en el punto correcto.
Fuente: Belqui’s Twist





