El estudio refuerza la idea de que cuidar los dientes no es solo una cuestión estética, sino una parte esencial del equilibrio del organismo. La forma en que una persona se alimenta influye directamente en su metabolismo y, por ende, en su peso corporal.
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La pérdida de dientes puede tener consecuencias que van más allá de lo estético, afectando directamente el peso corporal.
Así lo revela un estudio reciente realizado por investigadores de Estados Unidos y Brasil, publicado en el Journal of Periodontology, que establece una relación entre la salud periodontal, la pérdida de unidades dentales y una mayor probabilidad de aumento de peso en adultos mayores.

Estudio sobre pérdida dental y subir de peso
Según los hallazgos, la ausencia de piezas dentales, especialmente molares, influye en la manera en que las personas se alimentan y procesan los alimentos. Este cambio, aunque puede pasar desapercibido en un inicio, tiene un impacto progresivo en la salud general.
De acuerdo con la Dra. Vivian Menéndez, especialista y líder de Art Dental Studio en Miami, la pérdida dental modifica de forma significativa los hábitos alimenticios. La razón principal es la disminución de la capacidad de masticar correctamente, lo que afecta la digestión y la elección de los alimentos.
La especialista explica que, cuando faltan dientes, muchas personas optan por comidas más fáciles de masticar. Esto suele traducirse en una preferencia por alimentos blandos, procesados y con alto contenido de azúcares.
En contraste, se tiende a evitar productos más duros o ricos en fibra, como frutas y vegetales, que requieren una masticación más eficiente.
Este cambio en la dieta puede derivar en un mayor consumo de calorías y en una menor calidad nutricional, factores que contribuyen al aumento de peso. La situación resulta especialmente relevante en adultos mayores, quienes son más vulnerables a este tipo de alteraciones.
Sin embargo, el impacto no se limita únicamente a este grupo. Personas con pérdida dental no tratada durante largos periodos también pueden experimentar cambios en su alimentación que, con el tiempo, repercuten en su composición corporal.
En este contexto, el control del peso se convierte en una preocupación frecuente entre quienes enfrentan este problema.
La Dra. Menéndez señala que muchos pacientes consultan sobre posibles soluciones para prevenir el aumento de peso asociado a la pérdida de dientes. En este sentido, destaca la importancia de abordar el problema desde su origen, restaurando la función masticatoria como una medida fundamental.
Entre las opciones disponibles, menciona tratamientos como los implantes dentales o técnicas como el sistema all-on-4, que permiten recuperar la capacidad de masticar de manera adecuada. Esto no solo facilita una alimentación más equilibrada, sino que también contribuye a mejorar la nutrición general.
La especialista enfatiza que la salud bucal está estrechamente vinculada con el bienestar integral. Una masticación deficiente no solo limita la variedad de alimentos que se consumen, sino que también afecta la forma en que el organismo aprovecha los nutrientes.
En este sentido, mantener una buena salud dental se convierte en un factor clave para preservar un peso saludable. La relación entre la boca y el resto del cuerpo es más directa de lo que suele pensarse, ya que el proceso de alimentación comienza precisamente en la masticación.

El estudio refuerza la idea de que cuidar los dientes no es solo una cuestión estética, sino una parte esencial del equilibrio del organismo. La forma en que una persona se alimenta influye directamente en su metabolismo y, por ende, en su peso corporal.
Así, la pérdida dental se posiciona como un elemento a considerar dentro de los factores que pueden incidir en el aumento de peso. Atender este problema de manera oportuna y adoptar medidas que permitan recuperar la función masticatoria puede marcar una diferencia significativa en la salud general.
Fuente: nota especial





