Durante muchos años, las restricciones para la venta de alcohol los domingos han sido parte de la identidad de Carolina del Sur. Esta norma, conocida como ley seca, ha obligado tanto a residentes como a turistas a adelantar sus compras antes del fin de semana.
Actualmente, la ley estatal prohíbe la venta minorista de bebidas alcohólicas los domingos, con solo algunas excepciones. Sin embargo, una nueva propuesta legislativa busca abrir la puerta a un modelo más flexible.
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El proyecto de ley 4001 de la Cámara de Representantes busca que las comunidades locales decidan si desean o no autorizar la venta de bebidas alcohólicas los domingos.
Con esta propuesta, se rompería la idea de una regulación única para todo el estado.
¿Qué propone exactamente el proyecto de Ley 4001?
A diferencia de lo que algunos podrían pensar, el proyecto de ley no significa que todos los establecimientos de venta de alcohol abrirán automáticamente los domingos. La esencia de la propuesta está en trasladar la decisión a nivel local.
De aprobarse, cada condado de Carolina del Sur tendría la opción de someter la medida a votación ciudadana o implementarla mediante ordenanzas locales.
Esto significa que la disponibilidad de alcohol los domingos podría variar de una zona a otra, dependiendo de lo que decidan sus habitantes.
A su vez, el proyecto contempla restricciones claras. Los locales de venta de alcohol que obtengan autorización solo podrían operar en un horario limitado, específicamente entre la 1:00 p. m. y las 5:00 p. m.
Este margen busca equilibrar la actividad comercial con las sensibilidades culturales que aún persisten en torno al domingo.

Decisión sobre venta o no de alcohol y los desafíos
Por otra parte, la ley no obliga a los comercios a abrir en domingo. Incluso en los condados donde se apruebe la venta de alcohol, cada propietario tendrá la libertad de decidir si le conviene operar ese día.
Esto es especialmente importante para pequeños empresarios, quienes deben analizar cuidadosamente si los ingresos potenciales compensan los costos adicionales.
Abrir un día más implica no solo más ventas, sino también más gastos.
Para muchos dueños de este tipo de locales, el aspecto económico será determinante. El proyecto contempla la necesidad de adquirir un permiso especial que tiene un costo de 3,000 dólares, lo que representa una inversión significativa.
A esto se suman los gastos operativos habituales como lo son pago de empleados, servicios básicos y logística. En este contexto, no todos los negocios verán viable abrir los domingos y más en zonas donde la demanda podría ser baja.
Por ello, la implementación de la medida no garantizaría un cambio uniforme en todo el estado, sino un panorama diverso donde cada negocio evaluará sus propias condiciones.

Turismo y oportunidades económicas
En ciudades con fuerte actividad turística, el escenario es diferente. Lugares como Charleston reciben visitantes durante todo el fin de semana y muchos desconocen la restricción actual.
La imposibilidad de comprar alcohol los domingos suele generar sorpresa e incluso frustración entre turistas. Permitir la venta ese día podría mejorar la experiencia del visitante y, al mismo tiempo, impulsar las ventas en el sector.
A pesar de los posibles beneficios económicos, el proyecto también enfrenta resistencia debido a que la ley seca también está vinculada con valores culturales y religiosos.
Para algunos, el domingo sigue siendo un día de descanso y reflexión, por lo que flexibilizar la venta de alcohol genera inquietudes.
Actualmente, el proyecto está bajo evaluación del comité judicial de la Cámara y aún no hay una decisión definitiva.
Si la propuesta avanza, deberá ser discutida y votada por la legislatura estatal. En caso de ser aprobada, la responsabilidad pasaría a los condados, que decidirán cómo implementarla.
Fuente: Con información de WACH Fox 57





