Venezuela y Estados Unidos continúan trabajando para establecer una cooperación que beneficie a ambas naciones.
Recientemente, el secretario del interior de Estados Unidos, Doug Burgum, realizó una visita oficial al país caribeño para reunirse con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
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El encuentro estuvo enfocado en explorar una colaboración más amplia en materia petrolera y minera.
El viaje de Burgum a Venezuela representa la segunda visita de un alto funcionario del gabinete del presidente Donald Trump, desde la incursión militar en la que resultaron detenidos Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Tras ese hecho, la administración de Trump ha impulsado un cambio profundo en la relación con Venezuela, que había estado marcada por sanciones, aislamiento y ruptura diplomática desde 2019.
Venezuela bajo negociaciones con Estados Unidos
“Agradezco al presidente Donald Trump la amable disposición de su gobierno para trabajar conjuntamente en una agenda que fortalezca la cooperación binacional en beneficio de los pueblos de Estados Unidos y Venezuela”, escribió Rodríguez a través de su cuenta en Telegram.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la reciente reforma a la ley de hidrocarburos en Venezuela. Esta modificación permite una mayor participación de empresas privadas en la exploración, producción y comercialización del petróleo.
La nueva normativa reduce el control directo del Estado sobre la industria, cuya nacionalización en 1976 fue reforzada años después durante el gobierno de Hugo Chávez.
Ahora, el marco legal autoriza a compañías privadas a operar campos petroleros y vender la producción sin necesidad de que el Estado participe directamente en cada fase del negocio. También flexibiliza las condiciones relacionadas con regalías e impuestos, lo que busca atraer inversión extranjera.

Asimismo, Rodríguez anunció que impulsará una nueva ley de minería, que seguirá a la mencionada reforma petrolera.
Frente a esto, Burgum dejó en claro que las oportunidades de colaboración y sinergia entre Venezuela y Estados Unidos “no tienen límites”.
Además, y como muestra del interés del sector privado en dichas oportunidades petroleras y mineras, Burgum estuvo acompañado de representantes de al menos una docena de empresas mineras estadounidenses.
Todo esto refleja un amplio interés en reforzar las cooperaciones y generar grandes beneficios para ambas naciones.
No obstante, y pese al acercamiento, Estados Unidos mantiene un embargo sobre el petróleo y el oro venezolanos.
¿Qué sigue?
Los analistas internacionales creen que las asperezas entre Venezuela y Estados Unidos podrían terminar siendo limadas debido a los objetivos que tiene Trump y los cuales han sido recibidos positivamente por Delcy Rodríguez.
Prueba de ello son los acuerdos entre ambas naciones, el cambio de discurso y un aparente trabajo en conjunto que progresa. De hecho, en paralelo a las conversaciones con Burgum, Washington autorizó a una filial de American Airlines a reanudar vuelos directos hacia Venezuela por primera vez desde 2019.
Este movimiento fue visto como una señal más de apertura gradual.
Sin obviar que, la llegada del secretario del interior también coincidió con la firma de nuevos contratos de suministro de crudo, según comunicó la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
No hay cifras exactas, pero Trump mencionó que se han enviado más de 80 millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos.
El acercamiento entre la nación norteamericana y el país caribeño en materia energética y minera representa un cambio importante después de años de conflicto político y sanciones.
Por un lado, se abren oportunidades económicas para ambos países, especialmente en un momento en que el mercado mundial del petróleo enfrenta presiones. Por otro, surgen interrogantes sobre si el régimen de Venezuela es realmente confiable y si está dispuesto a trabajar en función a una mejoría tras más de 20 años de destrucción económica y social.
Fuente: AFP





