Una reciente investigación de la BBC reveló la existencia de una red internacional de hombres que se dedica a grabar a mujeres sin su consentimiento durante salidas nocturnas para luego publicar y monetizar ese contenido en plataformas digitales.
De acuerdo con el reportaje, los videos suelen presentarse como “recorridos a pie” o contenido de “vida nocturna”. Sin embargo, la realidad es distinta: las grabaciones se centran casi exclusivamente en mujeres, muchas de ellas vestidas con faldas o vestidos, captadas desde ángulos bajos o por detrás, en algunos casos exponiendo partes íntimas de sus cuerpos.
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Este material es publicado en redes como YouTube, TikTok, Facebook e Instagram, donde acumula millones de visualizaciones.
La investigación identificó más de 65 canales que comparten este tipo de contenido, sumando más de 3,000 millones de reproducciones en los últimos tres años.
Asimismo, el equipo de la BBC logró localizar a casi 50 mujeres que habían sido grabadas sin su conocimiento. Muchas de ellas no sabían que su imagen circulaba en internet hasta que fueron contactadas por los periodistas.
Las reacciones fueron contundentes: miedo, vergüenza y humillación. Una joven de 21 años relató que, tras ver un video suyo grabado desde un ángulo bajo que dejaba al descubierto su falda, comenzó a sentirse paranoica cada vez que sale de casa.

Mujeres expuestas en diferentes ciudades
Los videos suelen grabarse en grandes ciudades del mundo como Londres, Oslo, Miami y Bangkok, aunque uno de los lugares más recurrentes es Manchester.
El equipo de la BBC realizó un trabajo encubierto en esta última ciudad, donde logró filmar a varios hombres grabando a mujeres en la calle sin que ellas lo notaran.
Entre los implicados se encontraban un taxista local y personas que viajaron desde otros países solo para crear este tipo de contenido.
Más allá de la gravedad de la situación, los periodistas de la BBC dijeron que el hallazgo demuestra que existe un vacío legal sobre este tipo de delitos.
En países como Reino Unido, filmar en la vía pública no suele considerarse un delito. Sin embargo, expertos legales señalan que este tipo de prácticas podrían encajar en delitos de acoso o voyerismo, dependiendo del contexto y del uso del material.
La investigación también destapó el componente económico detrás de esta práctica. Según la profesora Annabelle Gawer, directora del centro de economía digital de la universidad de Surrey, esta industria podría estar generando ingresos multimillonarios.
Un solo video con un millón de reproducciones puede generar hasta 6,800 dólares, lo que explica por qué cada vez más creadores buscan producir contenido de mujeres, pese a la controversia.

¿Sin culpables?
Tras la investigación, algunas plataformas reaccionaron eliminando cuentas vinculadas a estos contenidos. YouTube desactivó 2 canales y TikTok eliminó 4 más.
Sin embargo, varios de los videos siguen disponibles en Facebook e Instagram, lo que ha generado críticas sobre la falta de control y moderación.
Hasta el momento, la policía no ha presentado cargos contra los hombres identificados en el reportaje de la BBC, lo que deja en evidencia la dificultad de regular este fenómeno.
Para muchas de las mujeres afectadas, el hecho de que alguien gane dinero a partir de su imagen sin autorización resulta indignante e injusto.
Los reporteros de la BBC subrayaron que mientras el mundo sigue su curso y no existen leyes como tal que condenen este delito, miles de mujeres continúan expuestas en videos que circulan libremente en internet y recuerdan que la seguridad en el espacio público ya no se limita solo a lo físico, sino también a lo digital.
Fuente: BBC





