Bad Bunny fue el encargado del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX 2026 y aunque su puesta en escena estuvo impecable, algunos políticos norteamericanos no estuvieron de acuerdo.
Desde que se dio a conocer la noticia de que el conejo malo sería la figura principal del medio tiempo, los comentarios negativos no cesaron.
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Si bien muchos celebraron que un Latino estuviese al frente de uno de los eventos más representativos del país, otros aseguraron que la música de Benito no forma parte de la cultura estadounidense.
Toda la ola de críticas en su contra se desató en septiembre de 2025, cuando el artista reveló en entrevista con la revista i-D que Estados Unidos no estaba incluido en su gira mundial llamada Debí tirar más fotos.
Para ese momento, el intérprete de Yonaguni dijo que tenía temor de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) efectuara redadas entre el público.
Asimismo, Bad Bunny dejó en claro que estaba en contra de las redadas del ICE y apoyó por completo a los inmigrantes, una posición que hizo que muchos líderes políticos rechazaran su presencia en el país.
Esta narrativa se mantuvo en la entrega de los Premios Grammy 2026, cuando recibió el premio al mejor álbum urbano. El puertorriqueño comenzó su discurso con un “fuera ICE” y luego destacó que “no somos salvajes, ni animales, sino humanos”.
Trump estalla contra Bad Bunny
En los casi 14 minutos que duró su presentación en el Super Bowl LX, Bad Bunny hizo referencia a su isla natal, Puerto Rico.
No obstante, también incluyó banderas de los países de América Latina que, para muchos, fue un claro mensaje en medio de las agresivas políticas migratorias.
Algunos políticos del bando demócrata celebraron el acto como una validación demográfica, pero los republicanos tildaron su puesta en escena de inapropiada.
El presidente Donald Trump expresó su inconformidad a través de la red social Truth Social y calificó la presentación como inapropiada para el evento nacional.
“El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia. No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad o excelencia”, escribió el mandatario.
Asimismo, el presidente criticó las letras del artista alegando que nadie le entendía una palabra y dijo que los bailes “fueron detestables” en especial para los niños que estuvieron viendo el espectáculo.
Por su parte, sectores legislativos representados por la congresista estatal Meg Weinberger, promovieron una alternativa mediática.
Según Diario Las Américas, dichos grupos instaron a sus seguidores a sintonizar el “All-American Halftime Show”, un evento paralelo organizado por Turning Point USA y encabezado por el músico Kid Rock.
De esta manera, ofrecieron una opción de entretenimiento alineada con valores tradicionales y estéticas distintas a la propuesta urbana.

Mientras que el congresista republicano Carlos Giménez, manifestó la importancia de “focalizar los esfuerzos de seguridad”. Según el reporte del referido medio, el político abordó el tema con matices sin atacar al artista como tal.
Demócratas aplauden espectáculo
Contrario al bando del presidente Trump, la congresista Debbie Wasserman Schultz celebró la puesta en escena de Bad Bunny y dijo que las cifras de audiencia demostraron la diversidad lingüística y cultural.
A su juicio, estos criterios ahora forman parte de la corriente norteamericana.
Por otra parte, la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, aplaudió el éxito de Bad Bunny dentro de una visión económica y logística más amplia.

Hasta los momentos el artista no se ha pronunciado sobre las críticas post evento. Sin embargo, su participación es tildada como histórica en medio del escenario político y social que transita Estados Unidos.
Fuente: Diario Las Américas





