La formación en inteligencia artificial (IA) ya no es sorpresiva y apunta a convertirse en pieza clave para el desarrollo económico, social y educativo de México.
Tomando en cuenta que América Latina enfrenta el reto de adaptar sus sistemas educativos y ajustarlos al avance, México decidió dar un paso histórico.
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Esta nación se convirtió en uno de los países más activos en articular políticas educativas que integren IA, robótica y otras tecnologías emergentes desde etapas tempranas de la educación formal.
Recientemente, el gobierno de México anunció una ampliación sin precedentes de la oferta educativa técnica para estudiantes de educación media superior.
Esta actualización incluye más de 15 nuevas áreas formativas, entre ellas inteligencia artificial, robótica, nanotecnología, semiconductores, ciberseguridad y software embebido.
Todas estas áreas estarán disponibles como parte del currículo de bachillerato técnico en dicho país.

¿Por qué surge esta actualización en México?
La medida responde a una escasez crítica de talento especializado en el país y a la presión del mercado laboral tecnológico.
De acuerdo con un reporte hecho por Wired, el 77 % de las empresas del sector enfrenta dificultades para encontrar personal con competencias adecuadas.
Este tipo de iniciativas representan un paso importante para reducir la brecha entre la educación y la industria tecnológica. Sin obviar que permitirán a los estudiantes que egresan de bachillerato, obtener un certificado de formación profesional técnica.
Cada certificado estará avalado por instituciones de educación superior en México.
Además, la Secretaría de Educación Pública (SEP) trabaja en el desarrollo de especialidades adicionales como pensamiento algorítmico. A su vez, estudian la posibilidad de integrar programación orientada a objetos, nube e infraestructura y administración de proyectos tecnológicos.
Estas materias buscan fortalecer aún más las competencias digitales fundamentales para la era de la IA.

Formación técnica con apoyo de alianzas y equipamiento especializado
La renovación educativa va acompañada de la modernización de talleres y laboratorios, equipados con herramientas especializadas como computadoras de alto desempeño.
El gobierno de México planea instalar módulos de robótica para garantizar que los estudiantes no solo aprendan teoría, sino que adquieran experiencia práctica.
Dicho anuncio llega tras la inauguración de la escuela pública de inteligencia artificial y código más grande de América Latina. Con capacidad para formar a 10,000 estudiantes en su primer año en temas como IA, análisis de datos, nube, ciberseguridad y programación.
La SEP, junto con Google y otras organizaciones, ha impulsado 30,000 becas para estudiantes y docentes en áreas tecnológicas novedosas. Los directivos creen que se puede capacitar a más personas y docentes en habilidades clave para el entorno digital.
Muchos expertos consideran que se puede fortalecer la economía del conocimiento en México. Al mismo tiempo, democratizar el acceso a la educación tecnológica.

Largo camino por delante
Por otra lado, y si bien los avances son significativos, México y América Latina enfrentan desafíos estructurales importantes para impulsar la educación en IA de manera efectiva.
Un informe del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) señala que la adopción de IA en empresas privadas mexicanas es relativamente baja en comparación con otros países de la región.
Pese a que México lidera la inversión pública en investigación y desarrollo, el gasto total sigue siendo bajo respecto al promedio de América Latina y los países de la OCDE.
Asimismo, el informe destaca que persisten brechas de género en las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Por lo tanto, como desigualdades en el acceso a infraestructura tecnológica, específicamente en zonas rurales o marginadas. Aún falta mucho y los desafíos son grandes.
Sin embargo, la apuesta de incorporar tecnologías emergentes en los niveles educativos iniciales representa una oportunidad histórica para posicionar al país y a la región frente a la economía digital global.
Fuente: WIRED, Expansion, Conect.mx






