Otra alternativa tradicional consiste en aprovechar las conchas de la parchita. Algunas personas las cocinan con un poco de agua y azúcar hasta que ablandan. Una vez frías, las licúan junto con la pulpa, cuelan la mezcla y obtienen un jugo con sabor más intenso y profundo. Este método permite reducir desperdicios y aprovechar al máximo la fruta.
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El jugo de parchita es una de las bebidas más representativas de la gastronomía venezolana y una opción infalible para refrescarse en climas cálidos.
Su sabor tropical, con el equilibrio justo entre dulzor y acidez, lo convierte en un acompañante habitual del almuerzo y en una alternativa natural frente a bebidas industrializadas.
Prepararlo en casa resulta sencillo, rápido y permite disfrutar de una fruta rica en vitaminas y antioxidantes.
La parchita, conocida también como maracuyá o fruta de la pasión, destaca por su aroma intenso y su pulpa jugosa. Además de ser refrescante, aporta vitamina C, fibra y compuestos que favorecen la digestión y la hidratación.
Por eso, este jugo no solo calma la sed, sino que también suma beneficios nutricionales al día a día.

Ingredientes
- 3 parchitas maduras o ½ taza de pulpa de parchita
- 1 ½ litro de agua
- 150 gramos de azúcar
- Hielo al gusto
Preparación paso a paso
- Coloca la pulpa de parchita en la licuadora junto con el agua y el azúcar.
- Procesa la mezcla durante unos segundos hasta integrar bien los ingredientes, evitando licuar en exceso para no triturar las semillas.
- Pasa el jugo por un colador para eliminar restos de semillas y obtener una textura más suave.
- Prueba el jugo y ajusta el dulzor o la acidez. Si resulta muy concentrado, añade un poco más de agua y azúcar.
- Sirve en vasos altos, agrega hielo al gusto y disfruta de inmediato.
El resultado es una bebida fresca, aromática y perfecta para cualquier momento del día. Servido bien frío, el jugo de parchita se convierte en un aliado ideal para combatir las altas temperaturas.
Consejos para un jugo de parchita perfecto
La elección de la fruta es clave. Las parchitas maduras se reconocen porque su cáscara luce ligeramente arrugada. Si se usan frutas verdes, el jugo puede resultar demasiado ácido y menos agradable al paladar.
También conviene probar la pulpa antes de licuar para ajustar el azúcar según el gusto personal.
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Almíbar de vino Oporto y presentación
Para quienes buscan variar el sabor, este jugo admite combinaciones con otras frutas. La fresa aporta dulzura y color, la naranja refuerza el toque cítrico y el mango añade cremosidad y cuerpo. Estas mezclas no solo enriquecen el sabor, sino que incrementan el valor nutricional de la bebida.
Otra alternativa tradicional consiste en aprovechar las conchas de la parchita. Algunas personas las cocinan con un poco de agua y azúcar hasta que ablandan. Una vez frías, las licúan junto con la pulpa, cuelan la mezcla y obtienen un jugo con sabor más intenso y profundo. Este método permite reducir desperdicios y aprovechar al máximo la fruta.
Fuente: Comidas venezolanas





