Reír podría ser la cura perfecta para el corazón y el organismo, según el cardiólogo Andrew Einstein. Lejos de ser un “cuento de camino” es una realidad de que la risa funciona como medicina por excelencia.
A juicio de Einstein, el mejor regalo para el corazón no viene envuelto en papel brillante, sino en forma de carcajada. Diversos estudios exponen que reír no solo es un bálsamo para el espíritu, sino un auténtico “entrenamiento” para el sistema cardiovascular.
Leer más: Impacto silencioso de las adicciones en hogares Latinos
“Cuando nos reímos de un chiste del abuelo o de una anécdota compartida alrededor de la mesa, ocurre algo fascinante a nivel fisiológico”, apuntó el cardiólogo de la universidad de Columbia.
Einstein dijo que reír en Navidad y durante cualquier encuentro festivo, funciona como un ejercicio aeróbico natural.
“Al reír, el tejido del corazón se expande, la frecuencia cardíaca aumenta momentáneamente y el flujo de oxígeno en la sangre se dispara”, explicó.
Este proceso es comparable a un suave entrenamiento cardiovascular que fortalece el miocardio. De hecho, algunos estudios sugieren que reír unas 100 veces equivale a realizar entre 10 y 15 minutos de ejercicio en una bicicleta estática.

Reír y proteger las arterias
El cardiólogo detalló que uno de los descubrimientos más reveladores que ha hecho la ciencia, es el impacto de la risa en el endotelio. Esta es la delicada capa de células que reviste las arterias y venas.
“Cuando estamos bajo estrés, los vasos sanguíneos tienden a contraerse. Sin embargo, la risa entre familia y amigos promueve la liberación de óxido nítrico, una sustancia que ayuda a dilatar los vasos, mejorando la circulación y reduciendo la rigidez arterial”, argumentó el especialista.
En ese sentido, el también profesor de medicina radiológica y especialista en imágenes cardíacas apuntó que un endotelio sano es la mejor barrera contra la formación de coágulos y la acumulación de placa.
Dichos factores elevan el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Por lo tanto, la simple acción de reír naturalmente, funciona como un escudo protector para las arterias.

Antídoto contra el cortisol
Por otra parte, la risa interviene como un regulador químico. Al reír, el cerebro disminuye drásticamente la producción de cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés, mientras libera un torrente de endorfinas y dopamina.
Esta “limpieza química” no solo mejora el estado de ánimo, sino que reduce la presión arterial a largo plazo. Según expertos en salud cardiovascular, las personas que mantienen una actitud positiva y ríen con frecuencia presentan niveles de inflamación sistémica mucho menores, lo que se traduce en un corazón menos forzado y más resiliente.
Risoterapia, medicina preventiva desde casa
A través de un estudio presentado ante la Sociedad Europea de Cardiología, diversos especialistas evidenciaron el desarrollo de algunos pacientes con enfermedades coronarias.
Varios pacientes que se incorporaron a programas de comedia mejoraron su capacidad de consumo de oxígeno y la elasticidad de las arterias en un 10 %. Esto reforzó la idea de que la risa no es solo una reacción emocional, sino una herramienta terapéutica poderosa.
Los expertos también llegaron a la conclusión que reír no debe ser forzado, ni una regla médica como tal. Solo debe disfrutarse y ser completamente natural.

inSouth Tips
- Prioriza la conexión social. La risa es contagiosa y más efectiva cuando se comparte. Las reuniones familiares son el escenario ideal.
- Consume contenido positivo. Ver comedias o películas clásicas que inviten a reír puede ser tan beneficioso como un paseo diario.
- La actitud importa. Practicar la gratitud y enfocarse en los pequeños momentos divertidos reduce la carga mental y física sobre el corazón.
No olvides que cada carcajada es una dosis de medicina natural que ayuda a tu corazón a latir con más fuerza.
Fuente: EFE





