Viajar durante el invierno suele ser emocionante. Ya sea para disfrutar de unas vacaciones navideñas, visitar a la familia o escapar hacia un destino más cálido, muchas personas pasan varias horas dentro de un avión sin pensar en el impacto que el viaje tiene sobre su piel.
El problema es que las cabinas de los aviones suelen tener niveles de humedad muy bajos, generalmente entre el 10 % y el 20 %. Ese ambiente seco afecta la piel, los labios y los ojos, especialmente durante los meses fríos, cuando el viento, las bajas temperaturas y la calefacción ya han reducido la hidratación natural del cuerpo.
Leer más: Extrema delgadez: una tendencia de belleza mortal
Ante esta situación, algunos hábitos que parecen inofensivos terminan empeorando la sensación de sequedad e incomodidad. De acuerdo con Danielle Louise, experta en cabello y belleza de la aplicación
Fresha, hay 5 errores que se deben evitar previo a un vuelo debido a que tienden a dejar la piel más sensible.

Estrenar productos de belleza durante el vuelo
Muchas personas aprovechan las compras en las tiendas libres de impuestos para adquirir cremas, sérums o tratamientos faciales. Sin embargo, abrir un producto nuevo y aplicarlo por primera vez dentro del avión no es una buena idea.
Cada piel reacciona de manera diferente a los ingredientes de un cosmético. Si aparece una irritación, enrojecimiento o reacción alérgica durante el viaje, el inicio de las vacaciones podría complicarse innecesariamente.
Lo más recomendable es viajar con productos que ya formen parte de la rutina diaria y cuya compatibilidad con la piel sea conocida. Louise sugiere probar cualquier producto nuevo varios días antes de incorporarlo por completo al cuidado facial.
Exfoliar la piel para eliminar zonas secas
Cuando aparecen pequeñas escamas o áreas ásperas en el rostro antes de despegar, la tentación de exfoliar para recuperar suavidad suele ser grande, pero esta práctica genera el efecto contrario.
La exfoliación elimina células muertas, pero también reduce parte de la barrera protectora de la piel. En un ambiente tan seco como la cabina de un avión, esto favorece una mayor pérdida de humedad.
En lugar de recurrir a exfoliantes agresivos, la experta de belleza de Fresha aconseja utilizar una crema hidratante adecuada para el tipo de piel. Las fórmulas más nutritivas ayudan a aliviar la sequedad sin causar irritación adicional.

Lavarse el rostro constantemente
Algunas personas sienten la necesidad de limpiar su rostro varias veces durante el vuelo para sentirse frescas o eliminar la sensación de grasa. Cada lavado elimina parte de los aceites naturales que protegen la piel.
Cuando esta acción se repite una y otra vez durante el trayecto, la sensación de tirantez suele aumentar.
Si el viaje incluye horas de descanso, basta con retirar el maquillaje suavemente antes de dormir y aplicar una crema hidratante. Mantener una rutina simple suele dar mejores resultados que limpiar el rostro de forma continua.
Lamerse los labios secos
Es uno de los hábitos más comunes y, al mismo tiempo, uno de los más perjudiciales. Cuando los labios comienzan a resecarse, muchas personas los humedecen con saliva buscando alivio inmediato. El problema es que la humedad desaparece rápidamente y deja la piel todavía más seca que antes.
Algunos bálsamos labiales con fragancias intensas, sabores artificiales o ingredientes como mentol y alcanfor generan irritación en labios sensibles.
La mejor alternativa consiste en aplicar un bálsamo suave, sin perfume, o incluso vaselina pura para mantener la hidratación durante el viaje.

Pensar que beber agua es suficiente
Mantenerse hidratado sigue siendo importante durante cualquier vuelo, pero existe una idea equivocada: creer que tomar grandes cantidades de agua resolverá por sí sola todos los problemas relacionados con la sequedad.
La hidratación interna y el cuidado externo cumplen funciones distintas. Aunque beber agua ayuda al organismo a funcionar correctamente, la piel continúa expuesta al aire seco de la cabina.
Por esa razón, Louise recomienda combinar una buena hidratación con el uso de crema facial y bálsamo labial. Este enfoque integral ayuda a conservar la humedad y a reducir las molestias asociadas con los viajes de invierno.
Fuente: Fresha




