Mantener una adecuada hidratación es esencial para el correcto funcionamiento del organismo, especialmente durante los días de altas temperaturas o cuando se realizan actividades físicas que incrementan la pérdida de líquidos.
Aunque el agua sigue siendo la principal fuente de hidratación, también es posible cubrir parte de las necesidades diarias mediante una alimentación rica en frutas y verduras con un elevado contenido de agua.
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El cuerpo humano está compuesto por al menos un 60 % de agua, un elemento indispensable para regular la temperatura corporal, transportar nutrientes, eliminar desechos y contribuir al funcionamiento adecuado de múltiples órganos.
Además, una hidratación correcta también influye en el bienestar mental, ya que la falta de líquidos puede afectar el sueño, la memoria, el procesamiento de la información y el estado de ánimo.

15 alimentos
Entre los primeros signos de deshidratación figuran la boca seca, la piel apagada, el estreñimiento, la fatiga y los dolores de cabeza. Por ello, mantener un consumo adecuado de líquidos y alimentos hidratantes resulta fundamental para preservar la salud.
La dietista especializada en rendimiento deportivo Sarah Adler, de UCLA Health Sports Performance, Powered by Exos, recomienda ingerir entre 14 y 30 mililitros de agua por cada 450 gramos de peso corporal al día. No obstante, esta cantidad puede variar según factores como el peso, la actividad física y las necesidades individuales de cada persona.
Además del agua, el organismo puede obtener líquidos a través del café, el té, el agua con o sin gas y numerosos alimentos. De hecho, aproximadamente el 20 % del agua que el cuerpo necesita diariamente proviene de los alimentos consumidos.
Las frutas y verduras frescas constituyen la principal fuente de esta hidratación adicional. Aquellas que contienen más del 80 % de agua no solo ayudan a mantener el equilibrio de líquidos, sino que también aportan vitaminas, minerales y fibra.
Entre los alimentos con mayor contenido de agua destaca el pepino, que alcanza un 96 %. Gracias a su textura crujiente y su elevado contenido hídrico, ocupa el primer lugar entre los alimentos sólidos más hidratantes.
Con el mismo porcentaje aparece la lechuga iceberg, una opción muy refrescante que, aunque posee menos nutrientes que otras variedades de hojas verdes, sobresale por su capacidad para aportar agua al organismo.
El apio, con un 95 % de agua, también representa una excelente alternativa. Además de favorecer la hidratación, aporta fibra y puede combinarse con mantequilla de frutos secos para obtener un refrigerio más completo.
Los rábanos y la lechuga romana, ambos con un 95 % de agua, completan este grupo de alimentos altamente hidratantes. Los rábanos destacan por su contenido de vitamina C y fibra, mientras que la lechuga romana aporta vitaminas A y C, ácido fólico y fibra.
Los tomates, considerados botánicamente una fruta, contienen un 94 % de agua y también proporcionan licopeno, un compuesto asociado con la protección de las células frente al daño.
Con el mismo porcentaje aparecen el calabacín y otras variedades de calabaza de verano, cuyos niveles de agua se mantienen tanto si se consumen crudos como cocidos.
Los espárragos, los pimientos morrones, la col, la coliflor, los champiñones, las espinacas, las fresas y la sandía contienen un 92 % de agua, convirtiéndose igualmente en excelentes aliados para complementar la hidratación diaria.
Además de aportar líquidos, estos alimentos ofrecen numerosos beneficios nutricionales. Los pimientos destacan por su contenido de antioxidantes; las espinacas suministran calcio, hierro, magnesio y potasio; las fresas aportan fibra y vitamina C; mientras que la sandía también constituye una fuente importante de licopeno.
En algunos casos, como ocurre con la col y la coliflor, el contenido de agua incluso aumenta ligeramente tras la cocción. Por el contrario, los champiñones conservan mejor sus propiedades hidratantes cuando se consumen crudos.
Incorporar diariamente una amplia variedad de frutas y verduras frescas permite aumentar el consumo de agua de manera natural, al tiempo que mejora el aporte de nutrientes esenciales para el organismo.
Aunque estos alimentos representan un excelente complemento, no sustituyen el consumo habitual de líquidos. Mantener una alimentación equilibrada junto con una adecuada ingesta de agua sigue siendo la estrategia más eficaz para favorecer la hidratación y contribuir al bienestar general del organismo.
Fuente: UCLA Health





