Con al menos cinco muertes registradas durante operativos migratorios desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el debate sobre el uso de la fuerza por parte de ICE se intensifica. Para muchos ciudadanos, estos hechos no son episodios aislados, sino señales de una política que hoy enfrenta uno de sus mayores cuestionamientos públicos.
Leer más: Chile y Perú se unen para frenar inmigración irregular
La muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, madre y poetisa, tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, desató una ola de indignación que se extiende por todo Estados Unidos.
El hecho, ocurrido el 7 de enero de 2026, se suma a otro tiroteo protagonizado por ICE en Portland, Oregon, y vuelve a colocar en el centro del debate las tácticas de la ofensiva migratoria impulsada por la administración de Donald Trump.

ICE en Minneapolis y Portland
En Minneapolis, el impacto del caso ha sido profundo y visible. Protestas, vigilias y manifestaciones se replicaron en distintos puntos de la ciudad y del país.
Como respuesta institucional, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró este viernes 9 de enero como el “Día de la Unidad”, en honor a Good.
La iniciativa incluyó un llamado a guardar un minuto de silencio a las 10:00 a. m., hora local, y a promover actos pacíficos, de servicio comunitario y apoyo mutuo.
Walz señaló que se trata de un momento para el duelo colectivo y para defender valores como la decencia, la democracia y la solidaridad.
Iglesias y organizaciones religiosas abrieron sus puertas, mientras líderes comunitarios insistieron en mantener las manifestaciones sin violencia, pese al clima de enojo y frustración que se respira en las calles.
El caso también encendió alertas en el plano judicial. Ante los reclamos de transparencia, el FBI asumió la investigación del tiroteo en Minneapolis.
Sin embargo, la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota denunció que se le negó el acceso a información clave, lo que frustró un plan inicial de investigación conjunta entre autoridades estatales y federales.
Esta ruptura dejó en evidencia la desconfianza mutua entre ambos niveles de gobierno, en un contexto marcado por fuertes declaraciones políticas desde Washington.
La tensión aumentó cuando autoridades federales calificaron públicamente a la víctima con términos que su familia y funcionarios estatales rechazaron de forma contundente.
Para muchos líderes locales, este discurso compromete la posibilidad de una investigación imparcial y profundiza la brecha entre las comunidades y los organismos federales.
Mientras tanto, en Portland, otro episodio agravó el panorama. Agentes de la Patrulla Fronteriza dispararon contra un vehículo durante una parada vehicular, dejando heridos a un hombre y una mujer que viajaban juntos.
Según el Departamento de Seguridad Nacional, el conductor intentó atropellar a los agentes, lo que motivó los disparos defensivos.
Las autoridades federales afirmaron que la pareja tendría vínculos con la banda venezolana Tren de Aragua, aunque no presentaron pruebas públicas que respalden esa versión.
El fiscal general de Oregon, Dan Rayfield, anunció una investigación estatal para determinar si los agentes actuaron dentro del marco legal.
Funcionarios de Portland reconocieron que manejan información limitada y que el caso se encuentra, principalmente, bajo control federal, lo que generó inquietud entre líderes políticos y defensores de derechos civiles.
Las reacciones no se limitaron a Minneapolis y Portland. Manifestaciones multitudinarias se registraron en ciudades como Nueva York, Boston, Filadelfia, Atlanta, Houston y Phoenix.
En muchas de ellas, los asistentes exigieron justicia para Renee Good, el fin de las operaciones agresivas de ICE y una revisión profunda de las políticas migratorias actuales.

Impacto cultural
El impacto cultural también se hizo sentir. La poetisa Amanda Gorman publicó una oda en memoria de Good, en la que evocó su ausencia y denunció la violencia ejercida contra comunidades vulnerables.
En Minneapolis, eventos deportivos y espectáculos culturales incluyeron momentos de silencio, mientras artistas como el comediante John Mulaney decidieron posponer presentaciones por razones de seguridad y respeto al clima social.
Con al menos cinco muertes registradas durante operativos migratorios desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el debate sobre el uso de la fuerza por parte de ICE se intensifica. Para muchos ciudadanos, estos hechos no son episodios aislados, sino señales de una política que hoy enfrenta uno de sus mayores cuestionamientos públicos.
Fuente: CNN






