Con esta operación, TikTok despeja el mayor riesgo de su historia en Estados Unidos y abre una nueva etapa marcada por el control local, la supervisión tecnológica y la continuidad de una plataforma que se convirtió en un actor central del entretenimiento digital, la economía de los creadores y la cultura contemporánea.
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TikTok aseguró su continuidad en Estados Unidos luego de concretar una operación clave que transfirió el control mayoritario de sus operaciones locales a inversores no chinos, una decisión que evitó la prohibición federal y puso fin a años de incertidumbre regulatoria.
La compañía confirmó que los nuevos propietarios controlarán más del 80 % de la nueva entidad que gestionará los activos de la aplicación en territorio estadounidense, mientras que la matriz china ByteDance conservará cerca del 19.9 % del capital.

Venta TikTok
La transacción marca un punto de inflexión para una de las plataformas digitales más influyentes del mundo. Durante más de seis años, TikTok enfrentó presiones políticas, demandas judiciales y amenazas de bloqueo por supuestos riesgos a la seguridad nacional.
El acuerdo, negociado durante más de un año, desactiva ese escenario y permite que la aplicación siga operando para más de 200 millones de usuarios en Estados Unidos.
Entre los nuevos inversores destacan Oracle, Silver Lake, la firma emiratí MGX y entidades vinculadas a Michael Dell.
A ellos se suman filiales de inversores históricos de ByteDance, que conservarán poco más del 30 % de la nueva estructura.
El esquema societario otorga el control efectivo a capital estadounidense y cumple con las exigencias impuestas por la legislación aprobada en 2024, que obligaba a separar TikTok de su matriz china o enfrentar una prohibición total.
La nueva empresa conjunta quedó formalmente establecida antes del plazo fijado por el presidente Donald Trump para concretar la escisión.
Según informó la compañía, la operación incluye un paquete de salvaguardas diseñado para proteger la seguridad nacional, con medidas específicas sobre protección de datos, control del software, seguridad del algoritmo y moderación de contenidos dirigida al público estadounidense.
La conducción de la nueva entidad estará a cargo de Adam Presser, quien asumirá como director ejecutivo, y de Will Farrell, designado director de Seguridad.
Ambos cuentan con experiencia previa en las áreas de privacidad y protección de datos dentro de TikTok. El directorio incluirá a Shou Zi Chew, CEO de TikTok en Estados Unidos, junto a ejecutivos de Oracle, Silver Lake, MGX y otros fondos involucrados en la operación.
Desde la Casa Blanca, el presidente Trump celebró públicamente el acuerdo y destacó su rol en la continuidad de la plataforma.
El mandatario también agradeció al presidente chino Xi Jinping por haber avalado la transacción, un gesto que refleja el delicado equilibrio diplomático que rodeó la negociación.
TikTok se convirtió en un elemento sensible dentro de la relación tecnológica y comercial entre ambas potencias, y su futuro estuvo atado durante años a ese pulso geopolítico.
El conflicto comenzó durante el primer mandato de Trump, cuando se impulsaron los primeros intentos de prohibición. La presión se intensificó en 2024 con la aprobación de una ley bipartidista que exigía la venta de las operaciones estadounidenses.
En su segundo mandato, Trump postergó la aplicación de la norma en varias ocasiones mientras se avanzaba en un acuerdo que garantizara el control local de la plataforma.
Según un memorando interno enviado por Shou Zi Chew, la nueva empresa conjunta asumirá el control de los datos de los usuarios estadounidenses.
Oracle se encargará de supervisar el almacenamiento de esa información, mientras que la moderación de contenidos quedará bajo responsabilidad directa de la nueva entidad. ByteDance, por su parte, continuará gestionando áreas globales como comercio electrónico, publicidad y marketing.

Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es el algoritmo de recomendación. La compañía informó que la nueva entidad reentrenará el algoritmo utilizando datos de usuarios estadounidenses, aunque mantendrá la interoperabilidad con la plataforma global para garantizar una experiencia conectada y permitir que creadores y empresas operen a escala internacional.
A pesar del cierre del acuerdo, persisten interrogantes sobre si la nueva estructura satisface plenamente las preocupaciones de seguridad nacional.
La normativa vigente prohíbe cualquier cooperación relacionada con el funcionamiento del algoritmo entre ByteDance y la nueva propiedad estadounidense. Aun así, el pacto contempla una licencia temporal del sistema actual mientras se completa su revisión.
Con esta operación, TikTok despeja el mayor riesgo de su historia en Estados Unidos y abre una nueva etapa marcada por el control local, la supervisión tecnológica y la continuidad de una plataforma que se convirtió en un actor central del entretenimiento digital, la economía de los creadores y la cultura contemporánea.
Fuente: Infobae





