Tesla encabeza un reciente análisis sobre la tasa de accidentes mortales por milla recorrida entre los principales fabricantes de automóviles, aunque su participación en el total nacional de vehículos involucrados en siniestros fatales es considerablemente menor.
Los datos muestran una diferencia importante entre el volumen absoluto de accidentes y el riesgo calculado en función de las millas recorridas.
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Según datos recopilados por Omega Law Group, Tesla apareció en 206 de los 56,011 vehículos involucrados en accidentes mortales registrados en Estados Unidos durante 2024, lo que representa aproximadamente el 0.37 % del total y sitúa a la marca en el puesto 27 cuando se considera únicamente el número de vehículos implicados.

Tesla
Sin embargo, un análisis independiente de iSeeCars que ajustó los resultados según el kilometraje estimado encontró una tasa de 5.6 accidentes mortales por cada mil millones de millas recorridas para Tesla.
El promedio de todos los fabricantes incluidos en ese estudio fue de 2.8, por lo que la cifra de Tesla duplicó la media y se convirtió en la más elevada entre las marcas analizadas.
El estudio combina información federal sobre accidentes mortales correspondiente a vehículos de los años modelo 2018 a 2022 con el conjunto de datos nacionales de accidentes de Omega Law Group de 2024. El objetivo fue comparar la participación absoluta de las distintas marcas con las tasas ajustadas por distancia recorrida.
Más allá de Tesla, los resultados muestran diferencias marcadas según el tamaño y la categoría de los vehículos. Los miniautos registraron 153 muertes de conductores por cada millón de años de vehículos registrados, la cifra más elevada entre las categorías de vehículos de pasajeros y casi cuatro veces superior al promedio general, situado en 38.
En el extremo opuesto se encontraron los automóviles de lujo muy grandes, con apenas 4 muertes por cada millón de vehículos. La diferencia entre ambas categorías alcanzó aproximadamente una proporción de 38 a 1.
El modelo con la tasa más elevada fue el Mitsubishi Mirage G4 de 2020, con 205 muertes de conductores por cada millón. Le siguieron el Mitsubishi Mirage hatchback, con 183; el Dodge Challenger 2WD, con 154; el Hyundai Accent, con 152, y el Chevrolet Spark, con 151.
También hubo cuatro modelos de 2020 que registraron cero muertes de conductores observadas durante el período analizado: BMW X3 4WD, Lexus ES 350, Mercedes-Benz E-Class sedán 4WD y Nissan Pathfinder 2WD.
El tamaño del vehículo, no obstante, no determina por sí solo todos los riesgos. Los vuelcos estuvieron involucrados en el 38 % de las muertes de ocupantes de camionetas y en el 33 % de las correspondientes a SUV, frente al 20 % registrado entre los ocupantes de automóviles.
El análisis señala que los vehículos pequeños y ligeros cuentan con menos estructura para absorber la energía generada durante una colisión, lo que puede aumentar la fuerza que recibe el conductor.
También destaca el papel de las tecnologías de prevención de accidentes. Muchos vehículos de lujo situados entre los de menor tasa de mortalidad incorporan de serie sistemas como el frenado automático de emergencia y las alertas de punto ciego.
En contraste, el Mitsubishi Mirage G4 de 2020, que obtuvo la peor tasa del estudio, no contaba con un sistema de prevención de colisiones frontales.
Los resultados también muestran que la relación entre tamaño y seguridad no es completamente lineal. Los SUV grandes registraron 12 muertes por millón de vehículos, mientras que los SUV muy grandes alcanzaron 22. Entre los automóviles, los grandes llegaron a 69, frente a 60 en los pequeños y 54 en los medianos.
El estudio de Omega Law Group utilizó datos del IIHS, información de accidentes del FARS y registros de S&P Global Mobility para comparar las muertes de conductores según categorías de vehículos y examinar la participación de los vuelcos en los accidentes mortales.
Fuente: nota especial





