La actriz española Penélope Cruz sorprendió al revelar una faceta poco conocida de su vida personal: desde hace doce años dedica varias noches a la semana al estudio de la medicina como una afición.
La confesión surgió durante una entrevista realizada para promocionar su nueva película, La invitación, y dejó sin palabras tanto a sus compañeros de reparto como a quienes desconocían esta rutina que mantiene con absoluta disciplina.
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Durante la conversación con The New Yorker, Cruz explicó que este interés no responde a un proyecto profesional ni a la intención de obtener un título universitario. Según afirmó, se trata simplemente de un pasatiempo que le proporciona satisfacción personal y que forma parte de su vida cotidiana desde hace más de una década.

Penélope Cruz
La actriz reconoció que suele sorprender a las personas cuando habla de esta costumbre.
“Para mí es normal, pero cuando lo digo, la gente se queda muy sorprendida”, comentó durante la entrevista.
Su interés por la medicina comenzó mucho antes de convertirse en una de las actrices españolas más reconocidas a nivel internacional.
Cruz recordó que, cuando era niña, solía jugar a ser médica utilizando las agujas de insulina de su abuela para atender a sus muñecas, una actividad que, con el paso de los años, terminó transformándose en una auténtica pasión por aprender sobre el funcionamiento del cuerpo humano.
Ese entusiasmo infantil evolucionó hasta convertirse en un hábito constante. La actriz explicó que, durante los últimos doce años, estudia medicina prácticamente todas las noches de la semana.
La revelación sorprendió especialmente a los actores Seth Rogen y Olivia Wilde, quienes comparten protagonismo con ella en La invitación. Ambos reaccionaron con incredulidad al escuchar que Cruz dedica horas a leer textos especializados relacionados con distintas ramas de la medicina.
Rogen incluso bromeó al describirla como una “médica aficionada”, mientras que Wilde quiso saber si estaba preparándose para obtener algún tipo de certificación profesional.
La respuesta de Penélope Cruz fue inmediata.
“No, no, no, no, no. Es mi hobby”, aclaró.
La actriz también explicó que su método de aprendizaje dista de las herramientas digitales que predominan actualmente. En lugar de recurrir a videos o cursos en línea, prefiere estudiar mediante libros especializados de gran extensión.
Entre los temas que más llaman su atención mencionó el sistema endocrino, aunque dejó claro que su curiosidad abarca múltiples áreas relacionadas con la salud y el funcionamiento del organismo.
Según contó, suele dedicar varias horas a esta actividad entre cinco y seis noches por semana.
“Me hace tan feliz. Y cada noche, probablemente cinco o seis días a la semana, durante los últimos doce años, he estado leyendo eso durante horas. Y lo amo. Y no puedo explicar por qué lo amo”, expresó.
La conversación surgió mientras el elenco compartía algunos de sus pasatiempos menos habituales.
Olivia Wilde comentó que disfruta construyendo maquetas en miniatura, incluida una reproducción del set original de la serie Seinfeld. Por su parte, Seth Rogen explicó que la alfarería ocupa buena parte de su tiempo libre.
Las declaraciones coincidieron con la promoción de La invitación, la nueva producción protagonizada por Cruz, Rogen, Wilde y Edward Norton.
La película tuvo un estreno limitado en cines de Estados Unidos el 26 de junio y su lanzamiento nacional está previsto para el 10 de julio.
El largometraje constituye una nueva versión de Sentimental, la cinta dirigida por el español Cesc Gay en 2020.
La historia presenta a dos matrimonios vecinos que se reúnen para compartir una cena aparentemente normal en San Francisco. Sin embargo, el encuentro toma un rumbo inesperado cuando una de las parejas revela que practica sexo grupal y plantea una propuesta que transforma completamente la velada.
El guion fue escrito por Rashida Jones y Will McCormack y desarrolla una comedia que, progresivamente, deja al descubierto los conflictos, tensiones y diferencias entre los protagonistas.

La producción debutó el 25 de enero de 2026 en el Festival de Sundance, donde recibió una prolongada ovación y despertó el interés de varias compañías distribuidoras. Finalmente, A24 adquirió los derechos de la película por 12 millones de dólares, convirtiéndola en uno de los proyectos más comentados del certamen.
Mientras continúa promocionando esta nueva etapa en su carrera cinematográfica, Penélope Cruz también ha permitido conocer una faceta completamente distinta de su personalidad: la de una lectora apasionada por la medicina, una disciplina que, aunque nunca ejercerá profesionalmente, se ha convertido en una de las mayores fuentes de aprendizaje y satisfacción de su vida cotidiana.
Fuente: Infobae





