Casi 25 años después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, la ciudad de Nueva York publicó más de 170,000 páginas de documentos hasta ahora no divulgados sobre la calidad del aire en los alrededores de la Zona Cero.
Los registros muestran que funcionarios municipales de aquella época tenían conocimiento de preocupaciones relacionadas con las condiciones ambientales tras el colapso del World Trade Center, pese a las garantías ofrecidas públicamente sobre la seguridad del aire.
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La divulgación fue anunciada este martes por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien señaló que el material permitirá conocer con mayor profundidad cómo actuaron las autoridades durante los días posteriores a los atentados y mientras se desarrollaban las labores de recuperación en el Bajo Manhattan.
Los documentos contienen datos sobre contaminación recopilados por organismos ambientales locales después de los ataques, además de informes sobre la calidad del aire y comunicaciones internas entre funcionarios municipales.
Parte de esos intercambios refleja inquietudes sobre la exposición pública a sustancias tóxicas y sobre la posibilidad de que la ciudad pudiera enfrentar responsabilidad legal debido a esas condiciones.

Nueva York
El material permaneció almacenado durante años en 68 cajas ubicadas en una oficina del Gobierno municipal. Las cajas fueron descubiertas el año pasado y ahora forman parte de una publicación que se realiza antes del 25.º aniversario de los ataques, conmemoración prevista para este viernes.
La ciudad había anunciado previamente una inversión de 34 millones de dólares para desarrollar un portal público destinado a poner los documentos a disposición de la ciudadanía. La iniciativa busca facilitar el acceso a los registros y ofrecer nuevos elementos para comprender la respuesta institucional después del derrumbe de las Torres Gemelas.
La publicación también llega después de años de solicitudes de sobrevivientes y miembros de los equipos de primera respuesta. Muchos de ellos estuvieron expuestos durante meses a las condiciones ambientales posteriores a los ataques y posteriormente desarrollaron enfermedades relacionadas con esa exposición.
Organizaciones dedicadas a defender sus derechos han reclamado durante años mayor transparencia sobre la información que manejaron las autoridades.
Entre esas organizaciones se encuentra 9/11 Health Watch, grupo que demandó a la ciudad para obtener acceso a los registros. La publicación de los documentos representa, por tanto, un nuevo capítulo en la búsqueda de información sobre las decisiones tomadas durante las primeras semanas posteriores a la tragedia.
Los ataques del 11 de septiembre provocaron la muerte de casi 3,000 personas. Sin embargo, las consecuencias sanitarias se extendieron durante las décadas siguientes.
Miles de personas, incluidos integrantes de los equipos de primera respuesta que trabajaron durante largos periodos en el lugar, han muerto posteriormente por cánceres relacionados con el 11-S y otras enfermedades.
La nueva documentación podría aportar información relevante sobre lo que las autoridades conocían acerca de la calidad del aire mientras Nueva York enfrentaba una de las mayores emergencias de su historia reciente.
También permitirá revisar las comunicaciones internas y los datos ambientales recopilados durante un periodo marcado por la urgencia de estabilizar la zona afectada y recuperar sus actividades.
La publicación ocurre además en un momento especialmente significativo para los sobrevivientes, familiares de las víctimas y trabajadores que participaron en las labores de emergencia.
El aniversario vuelve a colocar en primer plano no solo la magnitud de los atentados, sino también las consecuencias que persistieron mucho después de aquel día.
La divulgación de estas más de 170,000 páginas abre así una nueva ventana sobre la respuesta de Nueva York tras el 11-S y sobre la información disponible en torno a uno de los principales riesgos ambientales derivados de la tragedia: la calidad del aire en la zona donde miles de personas trabajaron, vivieron o acudieron durante las labores de recuperación.
Fuente: CNN




