Las muertes relacionadas con el fentanilo registraron una caída histórica en Estados Unidos durante los últimos años. Entre 2023 y 2024, los fallecimientos vinculados a opioides sintéticos descendieron de 74,091 a 48.661, lo que representa una reducción del 34 %.
La disminución forma parte de una tendencia más amplia que también alcanzó al conjunto de las sobredosis y que continuó durante 2025.
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De acuerdo con los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), las muertes por sobredosis pasaron de aproximadamente 112,000 en 2023 a unas 80,000 en 2024, una reducción cercana al 27 %.
En 2025 se contabilizaron 69,973 fallecimientos, casi un 14 % menos que el año anterior. Con este resultado, Estados Unidos acumuló tres años consecutivos de descenso y alcanzó sus cifras más bajas en cinco años.
El cambio resulta especialmente significativo al compararlo con el comportamiento de la crisis durante la década anterior. En 2021, las sobredosis superaron por primera vez las 100,000 muertes anuales. El fentanilo, un opioide sintético hasta 50 veces más potente que la heroína, tuvo un papel importante en ese incremento.

Una caída difícil de explicar
La reducción no parece estar relacionada con un único factor. Investigadores de la Universidad de Stanford y otras instituciones analizaron el fenómeno y descartaron que un nuevo tratamiento médico o una expansión masiva de los centros de rehabilitación fueran suficientes para explicar el descenso.
Uno de los elementos que llamó la atención fue que las muertes también disminuyeron en Canadá. Ambos países tienen cadenas de suministro diferentes. En Estados Unidos, los precursores químicos llegan desde China a México, donde son procesados por organizaciones criminales antes de ingresar al territorio estadounidense. En Canadá, los precursores llegan directamente y son procesados por redes locales.
La coincidencia en las cifras llevó a los investigadores a observar el origen común de esas sustancias y plantear una posible relación con China. Según la hipótesis expuesta en el estudio, mayores controles sobre los fabricantes de precursores químicos pudieron provocar una disrupción en la oferta global de fentanilo.
Entre los indicios considerados se encuentran el cierre de sitios web dedicados a la venta de estas sustancias y un acuerdo firmado entre China y Estados Unidos en 2023 para aumentar la presión sobre ese comercio. Sin embargo, los propios investigadores advierten que esta explicación es una interpretación basada en indicios indirectos y no una certeza comprobada.
Más naloxona y acceso a tratamientos
Otro elemento señalado en la disminución de las muertes es la mayor disponibilidad de naloxona, medicamento utilizado para revertir una sobredosis de opioides. A esto se suman un mayor acceso a tratamientos y programas de distribución de kits destinados a detectar fentanilo en otras drogas.
La menor disponibilidad y pureza del fentanilo también pudo abrir una oportunidad para que algunas personas buscaran tratamiento. Datos citados de la Administración para el Control de Drogas (DEA) indican que siete de cada diez pastillas falsificadas analizadas anteriormente contenían una dosis potencialmente mortal de fentanilo, mientras que en análisis más recientes la proporción bajó a cinco de cada diez.
El descenso tampoco fue uniforme. Estados como Ohio y Virginia Occidental, fuertemente afectados por la crisis de opioides, registraron algunas de las reducciones más pronunciadas, en parte por programas locales de prevención y tratamiento.
A pesar de la mejora, las sobredosis continúan representando un problema grave. Según los CDC, siguen siendo la principal causa de muerte entre las personas de 18 a 44 años en Estados Unidos.
La situación también mantiene un factor de incertidumbre: la posible reducción de la oferta depende de restricciones que Estados Unidos y Canadá no controlan. Los investigadores advierten que una flexibilización de los controles podría modificar nuevamente el flujo de precursores, mientras que la producción podría trasladarse hacia otros países.
Fuente: El Colombiano





