Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) han decidido poner límites más estrictos al uso de la tecnología dentro de los estadios. La organización anunció nuevas restricciones para los iPads utilizados en los dugouts con el objetivo de evitar que programas basados en inteligencia artificial o sistemas avanzados de análisis participen en decisiones que históricamente han sido responsabilidad de jugadores, entrenadores y cuerpos técnicos.
El gremio reconoció que las herramientas digitales se han convertido en una parte fundamental del béisbol moderno, pero la MLB considera que existe una línea que no debe cruzarse cuando se trata de decisiones tomadas en tiempo real durante un partido.
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Dicha restricción comenzó a aplicarse al inicio de la segunda mitad de la temporada y afecta específicamente una función que permitía a los equipos acceder a programas personalizados desde los iPads autorizados por la liga.
Hasta ahora, las tabletas no solo ofrecían acceso a videos y datos oficiales proporcionados por la MLB, sino que también incluían una pestaña especial donde cada organización puede integrar herramientas adicionales desarrolladas internamente o por terceros.

¿Por qué la MBL tomó la decisión de limitar los iPads?
Según explicó la liga en un memorando enviado a directivos de los equipos, esa función había comenzado a utilizarse para algo más que la simple consulta de información.
La preocupación principal era que algunos programas ofrecieran recomendaciones relacionadas con estrategias de juego, cambios de jugadores, selección de lanzamientos o decisiones tácticas que tradicionalmente corresponden a entrenadores y peloteros.
Para la MLB, permitir que sistemas automatizados influyan directamente en esas decisiones podría alterar la esencia competitiva del deporte.
Durante los últimos años, la inteligencia artificial ha transformado numerosos sectores, y el deporte no ha sido la excepción.
Los equipos profesionales utilizan enormes cantidades de datos para analizar el rendimiento de jugadores, estudiar tendencias de los rivales y optimizar estrategias. En el béisbol, donde cada lanzamiento y cada jugada generan información estadística, estas herramientas tienen un enorme potencial.
Sin embargo, la MLB considera que existe una diferencia importante entre utilizar datos para preparar partidos y emplear sistemas capaces de sugerir acciones específicas durante el desarrollo del encuentro.
La preocupación no radica únicamente en la inteligencia artificial como tecnología, sino en el riesgo de que las decisiones humanas pierdan protagonismo frente a algoritmos diseñados para calcular probabilidades y recomendar movimientos en tiempo real.
La liga quiere evitar que los partidos se conviertan en competencias donde las máquinas tengan una influencia excesiva sobre lo que ocurre en el terreno de juego.

¿Qué información seguirán teniendo los equipos?
La nueva medida no implica la eliminación total de los iPads de los dugouts. Los equipos continuarán teniendo acceso a videos, estadísticas oficiales y otros recursos proporcionados directamente por la MLB. Estas herramientas seguirán siendo utilizadas para revisar jugadas, analizar enfrentamientos entre bateadores y lanzadores, y consultar información relevante durante el partido.
Pero, lo que sí desaparece es la posibilidad de acceder desde esos dispositivos a programas externos o personalizados que puedan generar recomendaciones tácticas.
De esta forma, la liga busca mantener el equilibrio entre el uso de la tecnología y la preservación de la toma de decisiones humanas.
En el memorando distribuido a ejecutivos y responsables de video de las organizaciones, la liga explicó que la decisión de implementar la prohibición en la segunda mitad de la temporada tenía como objetivo dar tiempo suficiente para realizar los ajustes necesarios.
Algunos equipos habían incorporado estas herramientas digitales a sus rutinas diarias y dependían de ellas para ciertos procesos de análisis durante los encuentros.
Por esa razón, la transición fue diseñada para minimizar el impacto competitivo y permitir que las franquicias reorganizaran sus métodos de trabajo.

La sombra del escándalo de robo de señas
La relación entre tecnología y competencia deportiva se volvió sensible tras el escándalo de robo de señas que involucró a los Houston Astros. Después de aquella controversia, la MLB endureció varias normas relacionadas con el uso de dispositivos electrónicos durante los encuentros.
En 2020, en plena temporada marcada por la pandemia de COVID-19, la liga incluso eliminó temporalmente el acceso a video en los dugouts. Posteriormente, esa función regresó en 2021 bajo controles más estrictos.
La nueva restricción sobre las pestañas personalizadas puede interpretarse como una continuación de esos esfuerzos para garantizar que la tecnología no otorgue ventajas indebidas ni afecte la integridad de la competición.
Fuente: Con información de ESPN





