Las operaciones migratorias en el estado de Florida mantienen un ritmo elevado. Entre el 1 y el 26 de julio, un total de 5,605 personas fueron puestas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) dentro del área de responsabilidad de la oficina regional de Miami.
Dicha cifra refleja la intensidad de las acciones migratorias impulsadas por el gobierno del presidente, Donald Trump. Los directivos de la oficina del ICE en Miami aclararon que el número no representa exclusivamente arrestos realizados en la ciudad ni en el sur del estado.
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Se trata del total de personas que ingresaron por primera vez a un centro de detención migratoria administrado por la oficina regional durante esos días. Aun así, las cifras revelaron que las autoridades migratorias han arrestado, en promedio, a 216 personas por día.

¿Qué significa ingresos iniciales en Florida?
De acuerdo con el ICE los ingresos iniciales (que fueron un total de 5,605 personas) en centros de reclusión, representan el primer registro de una persona en una instalación de detención para iniciar una nueva estancia bajo custodia.
Esto significa que el total puede incluir inmigrantes arrestados directamente por agentes federales, personas entregadas por otras agencias policiales o individuos trasladados desde otros centros de detención.
Por ello, el dato no puede interpretarse como el número exacto de arrestos efectuados por agentes de ICE en un lugar específico. En este caso solo de la ciudad de Miami.
La oficina del ICE en Miami no se limita solo a la urbe como tal, puesto que su área de responsabilidad comprende todo el estado de Florida, además de Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
Esto significa que la cifra de ingresos reportados corresponde a toda esa región. Las autoridades dijeron que por ahora no tienen una data de las capturas que se han hecho en el condado de Miami-Dade, Broward, Palm Beach u otras zonas del estado.
Más allá de la presión que existe por parte del gobierno de cumplir la cuota de 2,000 arrestos por día, la agencia no ha contabilizado cuántos detenidos son hombres o mujeres.
Caos y descontrol tras arrestos del ICE en Florida
Hasta el momento, ICE no ha divulgado un desglose por ciudades o condados que permita conocer dónde ocurrieron la mayoría de las detenciones.
Tampoco existe un documento que contenga sus nacionalidades, cuánto tiempo llevaban viviendo en Estados Unidos o si presentaban antecedentes penales.
Los agentes de la oficina en Miami no han proporcionado información sobre si estos inmigrantes tienen procesos de asilo o solicitudes de protección sin resolver. Se desconoce si poseen órdenes de deportación o cualquier otro procedimiento migratorio abierto.
La falta de esta información, según diversos medios locales, hace difícil medir el verdadero alcance de las operaciones. Sin obviar que muchos de los afectados tienen décadas viviendo en el país a la espera de una regularización que ha estado paralizada por el mismo Estado.

Ejemplo de ello es el caso de Anderson Javier Infante, un ciudadano venezolano de 50 años que fue detenido tras una infracción de tránsito en Pompano Beach. A pesar de que no fue en un operativo del ICE, el procedimiento derivó en un arresto con uso excesivo de la fuerza.
Sus hijas denunciaron que el procedimiento fue excesivamente agresivo y aseguraron que durante varias horas desconocieron dónde se encontraba su padre y cuál era su situación.
Según la familia, Infante solicitó asilo en Estados Unidos en 2019 y aún esperaba la entrevista correspondiente para avanzar con su caso migratorio.
Por su parte, ICE indicó que el venezolano ingresó legalmente al país en 2018, pero permaneció más tiempo del autorizado por su permiso de ingreso. Actualmente permanece recluido en el Centro de Procesamiento Krome North.
Otro caso fue el del periodista venezolano Wilmer Solano, detenido mientras trabajaba cerca de Haulover Beach, en Miami Beach.

La Asociación de Periodistas Venezolanos en el Extranjero informó que Solano ingresó legalmente a Estados Unidos en 2015 y mantiene una solicitud de asilo pendiente.
Además, señalaron que cuenta con autorización para trabajar y posee una licencia de conducir válida emitida en Florida.
No obstante, y frente a los casos recientes, quedó más que demostrado que una solicitud de asilo pendiente, permiso de trabajo o licencia para conducir vigente no es garantía para impedir un arresto por parte del ICE.
Fuente: inSouth Magazine con información de Telemundo, Diario Las Américas y redes sociales





