El Greenville Zoo anunció la revisión y el fortalecimiento de sus protocolos de seguridad después de que Irina, una leoparda de Amur de 4 años, escapara temporalmente de su recinto durante la mañana del 23 de julio.
A pesar de que el incidente generó preocupación, las autoridades aclararon que el animal nunca abandonó los límites del zoológico y que en ningún momento existió un riesgo para la seguridad pública.
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“Los otros leopardos del zoológico permanecieron seguros durante todo el incidente. Nunca hubo peligro para el público. El zoológico de Greenville permanecerá cerrado mientras el personal investiga. Estaremos proporcionando actualizaciones adicionales a medida que estén disponibles”, se lee en un comunicado divulgado en la cuenta de Facebook del recinto.
La situación provocó el cierre temporal de Cleveland Park mientras los equipos de emergencia y el personal especializado trabajaban para localizar y contener al animal.
Horas después, Irina fue tranquilizada de manera segura y regresó a su recinto sin registrarse personas heridas ni daños.

Procedimiento de captura de la leoparda
El jefe de policía de Greenville, Howie Thompson, informó que las autoridades recibieron una llamada de emergencia durante la mañana del 23 de julio. Tras la alerta, agentes policiales acudieron al lugar para colaborar con el personal del zoológico.
Como parte del plan de respuesta, se estableció un perímetro de seguridad alrededor de las instalaciones. Los visitantes y trabajadores presentes fueron evacuados hacia zonas seguras mientras los equipos localizaban a la leoparda.
Además, la policía acordonó sectores cercanos de Cleveland Park para impedir el acceso de personas a las áreas próximas al Greenville Zoo. Estas medidas fueron adoptadas por precaución y siguiendo los protocolos establecidos para situaciones de este tipo.
A pesar de la alarma inicial, las autoridades insistieron en que el animal permaneció dentro del recinto del zoológico durante todo el incidente. Jamás estuvo en zonas que implicaran riesgos para los adultos o niños.

Los equipos de respuesta localizaron a Irina dentro de las instalaciones y procedieron a tranquilizarla. Después de recibir una primera dosis de sedante, la leoparda recibió una segunda inyección como medida preventiva antes de ser trasladada nuevamente a una zona segura dentro del zoológico.
Posteriormente, los veterinarios del Greenville Zoo iniciaron un período de observación para garantizar que Irina se recuperara adecuadamente del procedimiento.
Según las autoridades municipales, la leoparda se encuentra en buen estado de salud y continúa siendo monitoreada por el equipo veterinario del zoológico.
Tras la captura del felino, Cleveland Park reabrió sus puertas al público. Sin embargo, el Greenville Zoo permaneció cerrado durante el resto del día para permitir el desarrollo de la investigación interna y la revisión de los protocolos de seguridad.
Greenville Zoo aclaró que fue error humano
La investigación inicial determinó que la leoparda salió de su área de exhibición debido a un error humano.
No obstante, las autoridades no detallaron públicamente la naturaleza exacta de la falla, pero señalaron que Greenville Zoo ya modificó ciertos procedimientos internos para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Beth Brotherton, directora de comunicaciones y participación ciudadana de la ciudad, explicó que el personal revisó los protocolos existentes y realizó ajustes inmediatos como parte de las medidas correctivas.
Luego de que la situación quedara bajo control, el jefe de policía Howie Thompson destacó la coordinación entre las distintas agencias involucradas y envió un mensaje de tranquilidad a la comunidad.
“El animal está a salvo, el personal del zoológico está a salvo, todos nuestros servicios de emergencia están bien y no hubo complicaciones en el proceso”, señaló Thompson al ofrecer un balance del incidente.
Por su parte, Dan Ashe, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA), celebró la actuación profesional de todo el personal, tanto policial como el del Greenville Zoo.
En ese sentido, recordó que ningún sistema está completamente libre de errores humanos, pero subrayó la importancia de analizar lo ocurrido, aprender de la experiencia y fortalecer continuamente los procedimientos de seguridad.
Greenville Zoo reabrió sus puertas y los visitantes pueden estar tranquilos ya que las autoridades ajustaron y tomaron todas las medidas preventivas necesarias para garantizar un recorrido seguro.





