En un entorno caracterizado por la alta demanda, la escasez de opciones y la rapidez en las decisiones, el fraude de kilometraje se consolida como una amenaza real para los compradores. La combinación de estos factores crea el escenario perfecto para que las irregularidades pasen desapercibidas, elevando los riesgos y las pérdidas económicas en un mercado ya
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El mercado de vehículos usados en Estados Unidos enfrenta un problema creciente que podría afectar a cientos de miles de compradores cada año.
Se estima que alrededor de 450,000 automóviles con discrepancias en el kilometraje ingresan anualmente a este sector, lo que incrementa el riesgo de adquirir un vehículo con información alterada sin que el comprador lo detecte a tiempo.

Kilometraje
Un estudio realizado por Sweet James determinó que este fenómeno ocurre en un contexto especialmente complejo. Los precios de los autos usados se mantienen elevados, superando los 30,000 dólares en modelos más recientes, mientras que la disponibilidad continúa siendo limitada.
A esto se suma la rapidez con la que se concretan las transacciones, un factor que reduce la capacidad de análisis de los compradores y facilita que irregularidades pasen desapercibidas.
La situación se intensifica durante la primavera, una temporada clave para el mercado automotriz. En este periodo, el flujo de dinero proveniente de devoluciones de impuestos incrementa la demanda, lo que genera mayor presión sobre los compradores.
Con más personas buscando vehículos y menos tiempo para evaluar opciones, la posibilidad de detectar fraudes disminuye considerablemente.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Actualmente, cerca de 2,45 millones de vehículos en circulación en Estados Unidos presentan sospechas de kilometraje manipulado. Esto significa que las probabilidades de adquirir un automóvil con información alterada no son menores, especialmente en un entorno donde las decisiones se toman con rapidez.
El impacto económico para los compradores también es significativo. En promedio, quienes adquieren un vehículo afectado por este tipo de fraude pagan alrededor de 3.300 dólares adicionales en el momento de la compra.
Sin embargo, este monto no contempla otros costos asociados, como reparaciones anticipadas derivadas del desgaste oculto o la reducción en la cobertura de garantías, que expiran antes de lo previsto debido al uso real del vehículo.
Uno de los factores que agravan esta problemática es la naturaleza de muchas transacciones. Las ventas privadas, las plataformas en línea y algunos concesionarios de menor escala suelen operar con menos controles y documentación.
Cuando el proceso es rápido y la apariencia del papeleo resulta correcta, los compradores tienen pocos incentivos para detenerse a verificar la información con mayor profundidad.
Algunos estados presentan incrementos alarmantes en este tipo de fraude. En Wisconsin, por ejemplo, los casos pasaron de 1,736 vehículos en 2023 a 5,961 en 2024. En ese mismo periodo, se eliminaron más de 613 millones de millas de los registros, generando pérdidas cercanas a los 37 millones de dólares.
Este crecimiento evidencia cómo el problema puede expandirse rápidamente en determinadas condiciones de mercado.
El fraude de kilometraje no afecta a todos los vehículos por igual. Tiende a concentrarse en aquellos que mantienen un alto valor de reventa y una demanda constante. Entre ellos destacan los híbridos, como el Toyota Prius, que presenta discrepancias en el 14,3 % de los casos analizados.
Asimismo, marcas de lujo alemanas como Audi, BMW y Mercedes-Benz aparecen con frecuencia en los reportes de irregularidades.
de por sí exigente.

La razón detrás de esta tendencia es clara. Reducir artificialmente el kilometraje permite posicionar un vehículo en una categoría de precio más alta, lo que puede traducirse en ganancias de varios miles de dólares para el vendedor.
En un mercado donde los compradores ya enfrentan precios elevados, este incremento adicional suele pasar desapercibido.
Investigaciones recientes, realizadas por la organización Sweet James Accident Attorneys, han analizado la distribución del fraude según el tipo de vehículo, el rango de precios y las condiciones del mercado. Sus hallazgos, difundidos en el contexto del Día Nacional del Odómetro, ponen en evidencia la necesidad de prestar mayor atención a este problema.
En un entorno caracterizado por la alta demanda, la escasez de opciones y la rapidez en las decisiones, el fraude de kilometraje se consolida como una amenaza real para los compradores. La combinación de estos factores crea el escenario perfecto para que las irregularidades pasen desapercibidas, elevando los riesgos y las pérdidas económicas en un mercado ya
Fuente: nota especial





