El estrecho de Ormuz es un paso marítimo considerado uno de los más importantes para el comercio energético global. Actualmente, atraviesa un momento de gran tensión tras el aumento de los enfrentamientos en Medio Oriente.
En medio de ese escenario, 6 países anunciaron que están dispuestos a colaborar con Estados Unidos para garantizar la seguridad en la zona.
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Se trata de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Países Bajos, que expresaron su intención de contribuir a que el tránsito de barcos vuelva a ser seguro.
Un paso vital para la energía global
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el resto del océano y es considerado una arteria estratégica para el transporte de energía. En condiciones normales, por ese punto circula cerca del 20 % del petróleo y del gas natural licuado que se consume a nivel mundial.
Esto significa que cualquier interrupción tiene efectos inmediatos en la economía internacional. Europa, Asia y otras regiones dependen en gran parte de lo que pasa en ese estrecho para garantizar su abastecimiento energético.
Por eso, cuando el paso queda bloqueado o se vuelve peligroso, el impacto se siente rápidamente en los mercados.
La tensión que llevó al cierre del estrecho
La situación actual se originó tras una serie de ataques y contraataques en la región. El conflicto se intensificó luego de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva militar a finales de febrero en contra del régimen de Irán.
Como respuesta, Irán tomó medidas que terminaron afectando la navegación en el estrecho de Ormuz. Además, se registraron ataques contra infraestructuras energéticas clave en varios países del Golfo.
Entre los objetivos alcanzados estuvo el complejo gasístico South Pars–North Dome, considerado la mayor reserva de gas conocida en el mundo y compartida por Irán y Catar. Este yacimiento es fundamental para el suministro interno de gas en territorio iraní.
Posteriormente, también se reportaron ataques contra instalaciones energéticas en diferentes puntos de la región, incluyendo refinerías en Kuwait y una infraestructura petrolera en el puerto de Yanbu, en Arabia Saudita, utilizada para exportar crudo evitando el estrecho.
Estos episodios han elevado el riesgo para los barcos que transitan por la zona y han obligado a varios países a evaluar cómo garantizar la seguridad marítima.

La presión de Estados Unidos a sus aliados
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió públicamente a otros países que envíen buques de guerra para escoltar a los petroleros que cruzan el estrecho de Ormuz. Su propuesta generó reacciones diversas entre aliados de la OTAN y otros socios internacionales.
Trump criticó lo que considera una falta de compromiso por parte de algunos países que, según él, se benefician de la protección estadounidense pero no participan activamente cuando surge una crisis.
“No me sorprende su actitud, sin embargo, porque siempre he considerado que la OTAN, en la que gastamos cientos de miles de millones de dólares al año protegiendo a esos mismos países, es una calle de un solo sentido: nosotros los protegeremos, pero ellos no harán nada por nosotros”, dijo el presidente.
Frente a esto y tomando en cuenta la importancia mundial que tiene el estrecho de Ormuz, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Países Bajos emitieron un mensaje conjunto en el que condenaron los ataques contra infraestructuras energéticas en la región del Golfo.
“Pedimos una moratoria inmediata y general sobre los ataques a infraestructuras civiles, en particular las instalaciones petroleras y de gas”, indicaron en un comunicado conjunto.
Además, manifestaron que están dispuestos a colaborar en las acciones necesarias para garantizar que los barcos puedan transitar de manera segura por el estrecho de Ormuz.
Los gobiernos también hicieron un llamado a detener los ataques debido al impacto que tienen en la estabilidad global.
La disposición de estos seis países a participar en la seguridad del estrecho de Ormuz podría ser un paso importante para evitar que la situación escale aún más.
Sin embargo, se cree que la tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos sigue aumentando con el paso de los días, lo que puede dificultar las acciones venideras.
Fuente: Con información de AFP





