Los emprendedores hispanos continúan siendo un motor cada vez más fuerte dentro de la economía estadounidense.
Esta comunidad crea negocios a tasas superiores al promedio nacional, por ejemplo, alrededor de 600 nuevos negocios por cada 100,000 adultos al mes. Lo que significa casi el doble que los emprendedores no hispanos, evidenciando un profundo impulso a la creación empresarial.
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Sin embargo, este crecimiento se produce en medio de persistentes barreras estructurales que dificultan el acceso a recursos, capital, oportunidades de contratos y redes de apoyo.
Lo que deja a muchos emprendedores hispanos con potencial limitado para escalar o sostener sus empresas a largo plazo.

Acceso a capital
Una de las tensiones más significativas para los emprendedores hispanos es el acceso a financiamiento.
Estudios recientes muestran que los negocios hispanos reciben préstamos de bancos tradicionales con menor frecuencia y en cantidades más bajas que los negocios de propietarios norteamericanos.
Según un estudio de Stanford Business, solo el 21 % de emprendedores hispanos reportan haber recibido la totalidad del capital solicitado, frente a aproximadamente el 40 % de los empresarios estadounidenses.
Este déficit de financiamiento limita la capacidad de crecimiento, impide inversiones en infraestructura, tecnología o expansión geográfica. Lo que obliga a muchos fundadores a recurrir a fondos personales o a prestamistas alternativos con condiciones menos favorables.
Contratos públicos y privados
Además del financiamiento, asegurar contratos con entidades públicas o privadas representa otro desafío.
Aunque las empresas Latinas tienen tasas parecidas de participación en licitaciones que otras empresas, los contratos que obtienen suelen ser significativamente más pequeños y tardan más en concretarse.
Esto se debe a procesos de contratación complejos, requisitos de certificación a menudo difíciles de cumplir sin apoyo técnico, y una falta de acompañamiento para navegar sistemas burocráticos.
La persistencia de estas barreras no solo reduce los ingresos potenciales, sino que también limita la visibilidad y reputación de estas compañías en mercados más amplios.
Barreras
Una proporción importante de emprendedores, especialmente los inmigrantes Latinos, enfrentan desafíos adicionales relacionados con el idioma. Así como el desconocimiento de regulaciones estatales o locales, y menor familiaridad con instituciones clave.

Estas dificultades no solo impiden el cumplimiento de requisitos legales, sino que también generan desconfianza hacia instituciones financieras y gubernamentales Lo que limita el uso de servicios como préstamos empresariales o programas de apoyo estatal.
El entorno político y económico de 2026 añade capas adicionales de complejidad.
Tensiones en políticas migratorias y comerciales bajo la administración actual han generado incertidumbre en comunidades inmigrantes. La mayoría cree que existe una especie de amenaza para la estabilidad del negocio y la libre circulación de talento.
A lo anterior se suman fraudes financieros específicos dirigidos a la comunidad Latina como estafas con criptomonedas o esquemas piramidales. Casos que merman recursos y generan desconfianza entre quienes buscan alternativas de financiamiento.

Estrategias
A pesar de estos desafíos, existen estrategias concretas que pueden ayudar a los emprendedores hispanos a fortalecer sus negocios y construir resiliencia en mercados competitivos:
- Crear o sumarse a redes de apoyo, desde cámaras de comercio hispanas hasta grupos sectoriales especializados, ayuda a compartir conocimientos. Así como oportunidades de contratos y mejores prácticas para lidiar con barreras financieras.
- Además de bancos tradicionales, explorar préstamos respaldados por la SBA, instituciones de desarrollo comunitario, fintechs culturales o programas de microcréditos. Todas estas opciones pueden ampliar las fuentes de capital sin depender exclusivamente del crédito bancario tradicional.
- Participar en programas de capacitación en gestión financiera, marketing digital y tecnologías emergentes como AI mejora la competitividad del negocio y prepara a los emprendedores para asumir desafíos con mayor confianza.
Recuerda, los emprendedores hispanos líderes no solo inspiran, sino que también demuestran caminos viables para otros. Promueve historias de crecimiento, estrategias efectivas y modelos escalables que ayuden a romper estereotipos.
Los problemas siempre existirán, pero hay que aprender a sortearlos con estrategias y apoyo. ¡No estás solo!
Fuente: Stanford Business, McKinsey & Company, El País





