Encontrar un perfume que se convierta en favorito puede tomar tiempo, pero conservarlo correctamente también es importante.
Aunque muchas personas desconocen que los perfumes pueden deteriorarse, estas composiciones tienen una vida útil que depende de factores como su fórmula, sus ingredientes, la exposición al aire y las condiciones en las que se almacenan.
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De acuerdo con expertos en fragancias, un perfume puede durar entre tres y cinco años después de abrirse. Sin embargo, este período no es igual para todas las fragancias, ya que también influyen el tipo de notas y la forma en que se conserva el frasco.

¿El perfume caduca?
Sí. Con el paso del tiempo, la calidad de una fragancia puede disminuir debido a la interacción con el aire, que provoca un proceso químico conocido como oxidación. Las variaciones de temperatura y un almacenamiento inadecuado también pueden acelerar este deterioro.
Cuando un perfume pierde calidad, su aroma puede cambiar y, además, existe la posibilidad de que provoque irritación en la piel.
La duración también depende de si el frasco está abierto. Una fragancia abierta suele conservarse entre tres y cinco años. En cambio, un perfume sellado no entra en contacto con el aire, aunque un almacenamiento incorrecto puede afectar su conservación. Dejarlo, por ejemplo, junto a un radiador puede deteriorarlo o favorecer la evaporación.
Eau de Parfum y Eau de Toilette
El tipo de fragancia también influye en su duración. Las Eau de Toilette tienen una menor concentración de aceites esenciales, alrededor del 10 %, y una mayor proporción de alcohol.
Este componente se utiliza como conservante porque ayuda a evitar la oxidación de las materias primas y limita el crecimiento de microorganismos que pueden afectar la composición.
Las notas también presentan diferencias en su estabilidad. Las cítricas, las florales frescas y las de vainilla son más sensibles a la oxidación. Por otro lado, las notas ambarinas y amaderadas tienden a conservarse durante más tiempo. Asimismo, los ingredientes sintéticos suelen ser más estables que los naturales.
Tres señales de que un perfume se deterioró
Identificar una fragancia deteriorada puede ser sencillo si se presta atención a algunos cambios.
- 1. Cambió de color.
Una modificación en el color puede indicar que la fórmula está perdiendo calidad. - 2. Cambió el aroma.
Un perfume deteriorado puede adquirir un olor metálico o avinagrado. También puede llegar a perder completamente su olor. - 3. Hay menos líquido en el frasco.
Una disminución notable puede indicar que el alcohol se evaporó y quedó un residuo de aceite aromático.
Si un perfume está viejo, pero no presenta estas señales, se recomienda probarlo primero en una pequeña zona de la piel para comprobar la sensibilidad.
Cómo conservar mejor tu perfume
Para prolongar la vida útil de una fragancia, lo más recomendable es guardarla en un lugar fresco, seco, oscuro y con temperatura constante. La luz solar directa y el calor pueden afectar su calidad.
El baño no es un sitio adecuado para conservar perfumes. Aunque resulte práctico tenerlos allí, las variaciones de temperatura y humedad pueden perjudicar la fórmula. Durante una ducha, la temperatura puede pasar de 25 a más de 35 grados.
También es importante conservar la fragancia en su frasco original. Trasvasarla a otro recipiente aumenta su exposición al oxígeno y a los microorganismos, lo que puede afectar su calidad y duración.
En climas cálidos, el frigorífico puede ser una alternativa para prolongar la conservación, siempre que la puerta no se abra constantemente, debido a los cambios de luz y temperatura.
Si tienes varias fragancias, puedes organizarlas según su antigüedad o la fecha en que abriste cada frasco. Así podrás controlar mejor cuánto tiempo lleva abierta cada una y detectar con mayor facilidad cualquier cambio.
Una fragancia bien conservada puede mantener durante más tiempo sus características, mientras que evitar el calor, la luz, la humedad y el contacto innecesario con el aire ayuda a proteger su calidad.
Fuente: Molton Brown





