Tomar la decisión de terminar una relación nunca es fácil. Muchas personas se preguntan durante meses, o incluso años, si deben seguir intentando o si es mejor dar un paso al costado.
La realidad es que no existe una fórmula única, pero sí hay señales claras que pueden indicar que una relación de pareja ya no es saludable ni beneficiosa para el bienestar emocional de los involucrados.
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Según Jeffrey Bernstein de Psychology Today, una relación sana se basa en el respeto, la comunicación, la confianza y el apoyo mutuo. Cuando estos pilares se rompen de manera constante, todo empieza a volverse pesado, tenso y emocionalmente desgastante.
Muchas veces las personas se quedan en pareja por costumbre, miedo a la soledad o por los recuerdos de lo que alguna vez fue. Sin embargo, aferrarse a una unión que duele y afecta la autoestima, no es calidad de vida.
Bernstein refiere que, aunque es doloroso, la decisión de separarse a tiempo puede ser mucho más satisfactoria a corto plazo. Así que enumeró algunas señales que pueden ayudarte a identificar si tu relación de pareja llegó a su fin.
Falta de confianza
La confianza es la base de cualquier relación. Sin ella, todo se vuelve inseguro.
Cuando uno de los miembros de la pareja desconfía constantemente, revisa el teléfono, cuestiona cada salida o incluso invade la privacidad del otro, la relación deja de ser un espacio seguro.
Por ejemplo, hay relaciones donde una persona vigila a la otra, cuestiona cada movimiento o incluso crea perfiles falsos en redes sociales para espiar. Este tipo de comportamientos no son señales de amor, sino de control e inseguridad.
“Cuando la confianza se rompe y no hay un esfuerzo real por reconstruirla, la relación comienza a deteriorarse”, dijo Bernstein.

Conflictos destructivos
Discutir es normal en cualquier noviazgo o matrimonio. Sin embargo, el problema aparece cuando los conflictos se vuelven agresivos, hirientes o incluso físicos.
Cuando las discusiones incluyen insultos, humillaciones, manipulación o violencia, la vida en pareja deja de ser sana. En algunos casos, incluso puede haber empujones, agarres o situaciones que ponen en riesgo la integridad de una de las personas.
Si las peleas se repiten una y otra vez sin solución, y cada discusión termina peor que la anterior, es una señal clara de que la relación está dañando a ambos y es momento de tomar caminos separados.

Abandono emocional y desconexión en la relación
Otro signo importante es la falta de apoyo emocional. En una unión sana, ambos deben sentirse escuchados, valorados y comprendidos.
Cuando una persona ignora los sentimientos de la otra, minimiza sus emociones o responde con indiferencia, la conexión empieza a romperse.
Frases como “eso no es importante”, “estás exagerando” o “necesitas cambiar” pueden hacer que la persona se sienta sola dentro de la relación. Con el tiempo, esta falta de conexión emocional genera distancia, tristeza y sensación de vacío.

Diferencias en los objetivos de vida
“El amor no siempre es suficiente para sostener una relación. También es importante compartir metas y proyectos similares”, destacó Bernstein.
Hay parejas que se quieren, pero desean cosas muy distintas. Cuando estas son profundas y no se pueden negociar, la relación puede convertirse en un conflicto constante.
Aceptar que los caminos son distintos también es una forma de amor propio.

Sensaciones de alerta
Además de estas señales, Bernstein subrayó que es importante prestar atención si se está constantemente triste o ansioso dentro de la relación.
O, hay una clara tendencia a cambiar de personalidad para evitar conflictos y complacer a la otra persona, sentir miedo de expresar lo que se siente o notar una evidente disminución en la autoestima.
“Si la relación te genera más dolor que bienestar, es momento de reflexionar y tomar una decisión por el bienestar emocional”, concluyó Bernstein.
Fuente: Psychology Today





