Cuando se habla de acoso muchas personas lo asocian de inmediato con las mujeres, quienes tienden a ser las víctimas más frecuentes. Sin embargo, una reciente investigación reveló que los hombres también se enfrentan a este problema.
De acuerdo con un estudio elaborado por Suzuki Law, alrededor de 11 millones de hombres en Estados Unidos afirmaron haber sido acosados en algún momento de sus vidas. Estas cifras demuestran que no se trata de casos aislados, sino de una realidad que muchas veces pasa desapercibida.
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“Hablar del acoso masculino no significa restar importancia al que enfrentan las mujeres. Se trata de reconocer que el problema afecta a ambos y que todas las víctimas merecen apoyo y protección”, se lee en el informe.

Detalles del estudio sobre acoso masculino
El estudio de Suzuki Law expone que las víctimas masculinas se enfrentan a tácticas similares con las que suelen ser abordadas las mujeres, pero con una diferencia significativa.
Según los investigadores, los caballeros son más propensos a ser rastreados y monitoreados a través de la tecnología. El 29.3 % de los hombres víctimas de acoso consultados por la referida empresa, fueron rastreados mediante GPS, casi el doble de la tasa registrada para las mujeres.
Por otra parte, el estudio también señala que el 25 % de las víctimas fueron monitoreadas sin consentimiento mediante software de acoso o stalkerware, una cifra también superior a la de las mujeres.
Los expertos destacaron que más del 75 % de los caballeros fueron seguidos, vigilados o espiados. Mientras que casi 2 de cada 3 fueron abordados sin su consentimiento en su hogar, lugar de trabajo o escuela.
A su vez, 7 de cada 10 hombres dijeron haber recibido llamadas, mensajes de voz, correos electrónicos o mensajes de texto no deseados. Más de la mitad (53.9 %) fueron contactados a través de redes sociales, y más de 2 de cada 5 informaron que los acosadores usaron las redes sociales para monitorear sus comunicaciones o rastrear su ubicación.

Impacto emocional
El acoso no solo genera incomodidad, también es un problema que desencadena consecuencias profundas. En el estudio elaborado por Suzuki Law se expone que el 91.4 % de los caballeros que tuvieron que lidiar con situaciones de este tipo, sintieron preocupación por su seguridad.
También manifestaron estar asustados en alguna oportunidad o se sintieron amenazados.
Pero eso no es todo, alrededor del 63 % recibió amenazas directas de daño físico y otro 71 % sufrió daños mentales o emocionales duraderos.
“Ansiedad, insomnio, estrés constante y miedo son algunas de las secuelas que pueden aparecer. En muchos casos, el impacto psicológico dura años”, expone la investigación.

¿Por qué se habla poco del problema?
Una de las principales razones es el estigma. Existe la idea equivocada de que los hombres “deben ser fuertes” o que no pueden ser víctimas de este tipo de situaciones.
Esta percepción hace que muchos hombres no denuncien por vergüenza, miedo al ridículo o temor a no ser tomados en serio.
Las barreras para denunciar son mayores cuando la sociedad asume que el acoso es un problema exclusivo de mujeres. Sin embargo, las cifras demuestran lo contrario y por ello es necesario atender el problema para garantizar respuesta y seguridad a las víctimas.
Los expertos consideran que visibilizar el problema no significa competir por quién sufre más, significa ampliar la conversación y ofrecer apoyo a todas las víctimas. Es decir, tanto hombres como mujeres.
“El acoso es una conducta grave que puede afectar profundamente la vida de una persona, sin importar su género. Promover espacios seguros para denunciar, educar y eliminar los estigmas son pasos fundamentales para enfrentar el problema”, concluyeron los investigadores.
Fuente: Suzuki Law





