El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los ingredientes más conocidos de la industria cosmética. Su presencia se extiende desde cremas y limpiadores hasta champús, mientras las marcas lo incorporan a sus productos por su capacidad para favorecer la hidratación de la piel.
Sin embargo, una de las afirmaciones más repetidas sobre esta molécula, relacionada con su capacidad para retener agua, ha sido cuestionada por una investigación preliminar.
Leer más: Emmy 2026: tendencias de belleza vistas durante el evento
El ácido hialurónico está presente de manera natural en distintos órganos y tejidos del cuerpo humano y cumple funciones importantes en las células y los tejidos. Su utilización clínica se remonta a varias décadas. Entre sus aplicaciones se encuentra su uso como inyectable entre las articulaciones para contribuir a la lubricación del cartílago.

Ácido hialurónico
A comienzos de este siglo, las empresas cosméticas comenzaron a incorporarlo como ingrediente hidratante. Aplicado sobre la piel, se considera que el ácido hialurónico puede retener moléculas de agua, contribuir a la hidratación y ayudar a restaurar la elasticidad.
También posee propiedades antioxidantes y, cuando se combina con protector solar, puede contribuir a proteger la piel frente a los efectos de la radiación ultravioleta.
Uno de los principales argumentos utilizados para promocionar estos productos sostiene que el ácido hialurónico puede retener hasta 1,000 veces su peso en agua. Esta propiedad se relaciona con la capacidad de mantener la hidratación y reducir la pérdida de humedad.
No obstante, esa cifra fue puesta en duda por los resultados de un estudio preliminar todavía no revisado por otros científicos.
Investigadores de la Universidad de California analizaron las propiedades de unión entre el ácido hialurónico y el agua. Para comprobar la afirmación, prepararon una solución con 1 gramo de ácido hialurónico y 1,000 gramos de agua, equivalente a una concentración del 0.1 %. Después compararon sus cambios térmicos con los registrados en agua sin ácido hialurónico.
Los investigadores observaron que las diferencias entre ambas soluciones no eran significativas y concluyeron que la afirmación ampliamente difundida sobre la capacidad de retener 1.000 veces su peso en agua no era válida bajo las condiciones analizadas.
Sin embargo, los resultados no significan que todas las formas de ácido hialurónico tengan la misma capacidad. La molécula existe en diferentes tamaños y el estudio preliminar analizó únicamente una de tamaño medio. Por ello, sus conclusiones no pueden aplicarse automáticamente a todas las formulaciones cosméticas.
El tamaño molecular desempeña un papel importante en la interacción del ácido hialurónico con el agua. Sus componentes hidrofílicos, que tienen afinidad por el agua, y sus componentes hidrofóbicos, que la rechazan, favorecen interacciones que permiten a las moléculas formar estructuras semejantes a redes de panal y expandirse.
Las moléculas de mayor tamaño pueden formar estas estructuras con mayor facilidad y retener más agua en relación con su propio peso. A una concentración del 0,1 %, algunas moléculas grandes pueden alcanzar una capacidad de retención equivalente a 1,000 veces su peso.
Otras, incluso de mayor tamaño, pueden formar estas redes con concentraciones de apenas 0.05 %, lo que equivale a una capacidad de hasta 2,000 veces su peso.
Los efectos del ácido hialurónico tampoco se limitan a la retención de humedad. Sus propiedades hidratantes y antioxidantes también se relacionan con la regeneración celular y la producción de colágeno.
Por ello, el cuestionamiento de una de las afirmaciones de marketing no elimina sus propiedades hidratantes. Para quienes buscan aprovechar sus características, las investigaciones citadas sugieren considerar productos que combinen diferentes pesos moleculares de ácido hialurónico, conocidos también como formulaciones de “triple peso”, “multipeso” o “peso multimolecular”.
Las moléculas pequeñas pueden penetrar mejor en la piel, mientras que las grandes tienen mayor capacidad para retener agua. Una formulación que combine distintos tamaños podría ofrecer beneficios superiores a aquellas que utilizan un único tamaño molecular.
Fuente: The conversation




