Estados Unidos atraviesa el mayor resurgimiento de sarampión en más de tres décadas. Apenas superada la mitad de 2026, el país ya acumula más casos que en cualquier año desde 1991, según los datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El incremento no solo rompe un nuevo récord anual, sino que marca el segundo año consecutivo con cifras históricas para una enfermedad que había sido declarada eliminada del territorio estadounidense en el año 2000.
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De acuerdo con los CDC, hasta el 24 de julio se habían confirmado al menos 2.318 casos de sarampión en 2026, superando el total registrado durante todo 2025, cuando se notificaron cerca de 2,300 contagios. En apenas 18 meses, Estados Unidos ha acumulado más casos que los reportados en los 25 años anteriores combinados.

Sarampión
El doctor Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, calificó la situación como un “fracaso de salud pública” y subrayó que se trata de un escenario evitable. Según explicó, la mayoría de los contagios se concentra en niños y casi todos los afectados no estaban vacunados.
El avance del virus ha obligado a las autoridades sanitarias a mantener operativos de rastreo de contactos, investigación epidemiológica y campañas de vacunación en numerosos estados. Los brotes iniciados en 2025 no solo continuaron activos durante 2026, sino que además surgieron 35 nuevos brotes este año.
La magnitud del problema ha sido especialmente visible en Carolina del Sur, que reportó más casos que cualquier otro estado. El brote comenzó en octubre de 2025 en el condado de Spartanburg y llegó a convertirse en el más grande que Estados Unidos ha visto en décadas, con casi 1,000 casos antes de ser declarado finalizado en abril de este año.
Uno de los episodios más ilustrativos ocurrió en la Iglesia Unitaria Universalista de Spartanburg. El reverendo Scott Neely relató que el departamento de salud estatal se comunicó con la congregación después de confirmar que una persona con sarampión había asistido al tradicional brunch navideño de la iglesia, lo que implicaba una posible exposición para decenas de asistentes.
El problema inmediato fue que no existía un registro formal de participantes, ya que el evento era comunitario y abierto al público.
La congregación recurrió a fotografías tomadas durante la celebración para identificar a los asistentes y entregar la información al departamento de salud, en un esfuerzo contrarreloj para contener la propagación.
Neely señaló que la transmisión no pareció extenderse más allá de ese incidente, algo que atribuyó a la alta tasa de vacunación dentro de la congregación. “Las vacunas funcionan y el espíritu de cooperación nos lleva muy lejos”, afirmó.
Los expertos insisten en que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz contra el sarampión. Los datos de los CDC muestran que más del 90 % de los casos se presenta en personas no vacunadas o cuyo estado de vacunación es desconocido.
El desafío para los departamentos de salud es enorme. En San Francisco, por ejemplo, la mayoría de los investigadores de casos tuvo que ser movilizada para rastrear contactos derivados de solo dos contagios detectados en abril.
Las autoridades locales advirtieron que responder incluso a un único caso puede requerir semanas o meses de trabajo intensivo.
La situación también ha puesto en evidencia el impacto de los recortes recientes a la financiación de la salud pública. Funcionarios sanitarios reconocen que la capacidad de respuesta se vuelve mucho más limitada cuando varios eventos de salud ocurren al mismo tiempo.
En Virginia, un brote centrado en el condado de Buckingham ya ha sido vinculado a más de 150 casos. Ante ese escenario, el estado desplegó equipos móviles de atención que realizan visitas domiciliarias para hacer pruebas, brindar atención inicial e identificar rápidamente a personas que puedan necesitar apoyo adicional.
Los especialistas advierten que el riesgo de nuevos brotes persiste en cualquier comunidad donde la cobertura de vacunación se mantenga por debajo del 95 %, considerado el umbral clave de inmunidad colectiva para una enfermedad tan contagiosa.
Pensilvania ofrece otro ejemplo de esa vulnerabilidad. El brote del condado de Lancaster ya supera los 100 casos, y las autoridades estatales informaron que ninguno de los afectados había recibido las dos dosis recomendadas de la vacuna triple viral (MMR), que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
Frente a este panorama, los departamentos de salud de distintos estados han reforzado la coordinación comunitaria, organizado clínicas temporales de vacunación y desplegado equipos móviles con un objetivo común: aumentar la cobertura de inmunización y frenar la propagación de sarampión que, pese a haber sido eliminada oficialmente hace más de dos décadas, ha vuelto a convertirse en una amenaza sanitaria de alcance nacional.
Fuente: CNN





