Los recientes tiroteos protagonizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos han intensificado el debate sobre los protocolos de la agencia, el uso de cámaras corporales y la transparencia en las investigaciones.
En menos de una semana, dos personas murieron durante operativos vinculados con detenciones de tráfico en Maine y Texas, mientras legisladores, autoridades y organizaciones exigen respuestas claras sobre lo ocurrido.
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Uno de los casos ocurrió en Biddeford, Maine, donde un agente de ICE disparó contra Joan Sebastian Guerrero, un colombiano de 26 años y padre de familia. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el agente abrió fuego tras considerar que existía un riesgo para la seguridad pública cuando el hombre intentaba huir en un vehículo.
Sin embargo, distintas voces han solicitado que los hechos sean esclarecidos mediante una investigación independiente y transparente.

Fuertes críticas a ICE
Gustavo Petro, condenó la muerte del ciudadano colombiano y calificó el hecho como un asesinato. Además, pidió que el servicio exterior colombiano en Estados Unidos impulse acciones jurídicas para esclarecer el caso y solicitó que el presidente estadounidense, Donald Trump, se pronuncie sobre lo sucedido.
Por su parte, la Embajada de Colombia en Estados Unidos informó que brinda asistencia consular a la familia de la víctima y que mantiene contacto con las autoridades estadounidenses para obtener información y aclaraciones sobre las circunstancias del operativo.
Las reacciones también llegaron desde el Congreso estadounidense. Los senadores por Maine, Angus King y Susan Collins, coincidieron en que los agentes de ICE deberían portar cámaras corporales de forma obligatoria y advirtieron que la agencia no puede investigarse a sí misma en un caso de esta naturaleza.
King manifestó su decepción porque el agente involucrado no utilizara una cámara corporal y sostuvo que los agentes federales deberían cumplir los mismos estándares que otros cuerpos policiales del país.
Collins respaldó esa postura y afirmó que este caso demuestra la importancia de contar con un mandato que garantice el uso de estos dispositivos tanto para proteger a los agentes como a las personas con las que interactúan.
Ambos legisladores también defendieron que las investigaciones incluyan la participación de autoridades estatales y locales para fortalecer su credibilidad.
Mientras tanto, cerca del lugar donde ocurrió el tiroteo en Biddeford fue instalado un monumento improvisado con flores, mensajes de apoyo y carteles en memoria de Guerrero. Entre las consignas colocadas por la comunidad destacan frases en defensa de los inmigrantes y llamados para impedir que hechos similares vuelvan a repetirse.
La polémica se amplía por otro caso ocurrido días antes en Houston, Texas, donde el ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo murió durante una parada de tráfico realizada por agentes de ICE. Al igual que en Maine, ninguno de los agentes implicados llevaba cámaras corporales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó las muertes de ciudadanos mexicanos relacionadas con operativos migratorios y afirmó que el dolor de las familias es compartido por toda la nación.
Además, recordó que su Gobierno presentó denuncias ante fiscales estatales y federales estadounidenses para solicitar investigaciones penales sobre las muertes de 17 mexicanos verificadas mediante registros públicos del Departamento de Seguridad Nacional.
En paralelo, integrantes del Caucus Hispano del Congreso anunciaron que celebrarán una audiencia en Houston para analizar la muerte de Salgado Araujo. Los legisladores cuestionaron la falta de información proporcionada por ICE y señalaron que escucharán el testimonio de testigos y revisarán los hechos relacionados con el operativo.
Tras ambos incidentes, ICE ordenó suspender de manera temporal la mayoría de las detenciones de vehículos realizadas por la división de Operaciones de Ejecución y Deportación hasta nuevo aviso.
De acuerdo con una fuente cercana a la directriz, los agentes deberán apoyarse en otras agencias cuando sea necesario ejecutar órdenes de arresto contra personas que se encuentren dentro de vehículos.
La ausencia de cámaras corporales se ha convertido en uno de los principales puntos de controversia. Aunque ICE adoptó en 2024 una política para que la mayoría de sus agentes las utilizaran durante actividades de cumplimiento de la ley, la implementación continúa siendo parcial.
El Departamento de Seguridad Nacional atribuye el retraso a problemas de financiamiento derivados de los cierres del Gobierno ocurridos este año y asegura que las cámaras ya fueron distribuidas en más de la mitad de las oficinas de campo, mientras que el resto las recibirá en los próximos 60 días.
Los dos tiroteos han reavivado el debate sobre los procedimientos de ICE y la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y transparencia durante las operaciones migratorias en Estados Unidos.
Fuente: CNN





