AAA recordó que sus servicios de asistencia en carretera permanecen disponibles para emergencias como baterías descargadas, llantas ponchadas o bloqueos de puertas. Sin embargo, las condiciones climáticas severas pueden generar altos volúmenes de llamadas y tiempos de espera más prolongados. En esos casos, se recomienda permanecer en un lugar seguro dentro del vehículo hasta que llegue la ayuda.
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La tormenta invernal Fern dejó a su paso nieve, hielo y fuertes vientos en amplias zonas del sureste de Estados Unidos, generando riesgos que van más allá de los problemas visibles en carreteras y vecindarios.
Ante este escenario, AAA, The Auto Club Group, instó a propietarios de viviendas y conductores a evaluar con atención posibles daños en sus hogares y vehículos, incluso si a simple vista todo parece estar en orden.
De acuerdo con la organización, este tipo de eventos climáticos puede provocar afectaciones que se manifiestan días o semanas después del paso de la tormenta.
Por ello, recomiendan dedicar tiempo a revisar la propiedad y el automóvil para detectar señales tempranas de desgaste o fallas provocadas por el frío extremo y las ráfagas de viento.

Riesgos ocultos en el hogar tras una tormenta invernal
AAA advierte que el impacto de la nieve y el hielo no siempre resulta evidente. Entre los principales puntos a inspeccionar se encuentran las superficies exteriores, como techos, canaletas y paredes, que pueden haber sufrido tensión estructural por la acumulación de hielo o por vientos intensos.
También conviene verificar si existen tuberías con filtraciones o daños causados por congelamiento, una de las consecuencias más frecuentes de las bajas temperaturas.
Los árboles representan otro foco de atención. Ramas debilitadas o caídas pueden haber golpeado viviendas, cercas o cobertizos sin que el daño sea inmediatamente visible.
Asimismo, los cortes de energía registrados durante la tormenta pueden afectar electrodomésticos y sistemas del hogar, por lo que se aconseja revisar su funcionamiento.
Las estructuras exteriores como vallas, cobertizos o terrazas también pueden haber quedado comprometidas tras la exposición prolongada a condiciones climáticas severas.
Vehículos afectados sin colisiones
La tormenta Fern no solo generó incidentes de tránsito. Muchos vehículos pueden haber sufrido daños sin verse involucrados en choques.
AAA recomienda revisar posibles impactos estéticos o estructurales causados por hielo o escombros, así como problemas mecánicos derivados del frío extremo.
Las fluctuaciones eléctricas, los intentos de arranque con baterías descargadas y las bajas temperaturas pueden provocar fallas eléctricas que aparecen días después.
En muchos casos, estos daños entran dentro de la cobertura de seguros integrales de auto.
¿Cómo documentar daños de forma correcta?
Para quienes detecten afectaciones en su vivienda o automóvil, AAA sugiere seguir un proceso ordenado. La seguridad debe ser la prioridad, evitando áreas inestables, superficies resbaladizas o cables eléctricos caídos.
Una vez garantizado un entorno seguro, se recomienda documentar todo con fotografías y videos, además de conservar recibos de reparaciones temporales.
Realizar arreglos provisionales para evitar un deterioro mayor también resulta clave, siempre que no implique riesgos adicionales.
Crear un inventario con los objetos dañados, su antigüedad y valor aproximado facilita el proceso posterior con las aseguradoras.
Iniciar un reclamo de seguro
Quienes consideren necesario presentar un reclamo deben revisar primero su póliza para conocer deducibles, límites y exclusiones.
Luego, es importante contactar a la aseguradora lo antes posible y compartir la información recopilada. Durante la visita del ajustador, conviene recorrer los daños en conjunto y aclarar los siguientes pasos.
Los clientes de AAA Insurance pueden iniciar este proceso a través del portal oficial de la organización.
Precauciones al conducir tras la tormenta
AAA también pidió a los conductores extremar cuidados en los días posteriores a la tormenta. El hielo negro sigue siendo un peligro, especialmente en puentes y zonas sombreadas.
Además, los montículos de nieve pueden ocultar escombros o baches que dañan neumáticos y suspensión.
Revisar la presión de las llantas, limpiar completamente el vehículo de nieve y hielo, comprobar el estado de la batería, las escobillas del limpiaparabrisas y el nivel del líquido limpiaparabrisas son medidas básicas para reducir riesgos.
Los baches formados tras el frío extremo también representan una amenaza para la conducción.
Asistencia en carretera y paciencia
AAA recordó que sus servicios de asistencia en carretera permanecen disponibles para emergencias como baterías descargadas, llantas ponchadas o bloqueos de puertas.
Sin embargo, las condiciones climáticas severas pueden generar altos volúmenes de llamadas y tiempos de espera más prolongados. En esos casos, se recomienda permanecer en un lugar seguro dentro del vehículo hasta que llegue la ayuda.
La organización subrayó que la prevención y una revisión temprana pueden marcar la diferencia para evitar gastos mayores y riesgos innecesarios tras un evento climático extremo como la tormenta Fern.
Fuente: nota especial





